De los 373 kilómetros que se extienden de San Pedro Sula a Trujillo, Colón, más de 100 kilómetros de la carretera del litoral atlántico están en mal estado y con profundos agujeros que ponen en peligro la vida de los veraneantes que se movilizarán la carretera de Tela a La Ceiba el tramo sigue en mal estado desde Lancetilla, pasando por la curva de El Triunfo de la Cruz y el puente sobre Quebrada Grande.
Siguiendo la ruta, aunque la calzada está en mejor estado, hay dos curvas muy cerradas y por lo tanto de alto riesgo, son las cuestas La Bendición y la Siempre Viva, en el municipio de Arizona.
2.5 millones de turistas
Epaminondas Marinakys, presidente de la Cámara Nacional de Turismo de Honduras (Canaturh), dijo que el corredor del litoral atlántico es el más transitado en el verano.
Marinakys estimó que en Semana Santa se moverán en el territorio hondureño 2.5 millones de personas, entre nacionales y extranjeros, que dejarán a la industria del turismo 5,000 millones de lempiras en ingresos económicos.
“Los lugares de sol y playa son los más atractivos, y obviamente si la carretera está en mal estado, aparte del daño a los carros, es causante de accidentes de tránsito porque la gente por capearse los baches hace maniobras que pueden terminar en tragedias”, dijo.
La Canaturh tiene previsto reunirse con las autoridades de Defensa, Seguridad y Soptravi, para discutir el plan operativo que se pondrá en marcha con el fin de proteger a los turistas en las carreteras y balnearios.
Pesadilla en Colón
La carretera CA-13 que conduce de Tocoa a Trujillo (54 kms) está completamente destruida y se ha convertido en una pesadilla para los conductores.
Esta arteria está intransitable por los enormes orificios y la capa de pavimento ya casi desapareció. Las áreas más dañadas están entre Bonito Oriental y Trujillo.
“Necesitamos la reparación de la vía porque es vital para la ciudad que depende del turismo”, dijo José Laínez, alcalde de Trujillo.
Las autoridades municipales consideran que si la carretera estuviera en buen estado, el turismo interno incrementaría un 50%.
De La Ceiba a Sabá los agujeros están por todos lados, transitar es toda una odisea y en horas de la noche hay que hacerlo con el mayor cuidado para no terminar con una llanta estallada o impactar con otro vehículo.
Entre La Ceiba y Jutiapa (30 kms) el trayecto está en mejores condiciones, pero de allí hasta Trujillo (57 kms), el camino está destruido.
Ramiro Navarro, chofer de un autobús de la ruta La Ceiba-Trujillo, dijo que ya no aguantan porque a cada rato las unidades quedan varadas.
Hacer bacheos es perder el dinero porque el pavimento ya está vencido. “Lo que tiene que hacerse es una nueva pavimentación desde Jutiapa a Trujillo”, explicó Germán Guillén, ingeniero de carreteras.
Yefri López, alcalde de Sonaguera, expresó que en varias ocasiones los alcaldes de Colón le han pedido a Miguel Ángel Gámez, ministro de Soptravi, el arreglo de la carretera, pero los ha ignorado.
Se trató de hablar con el ministro Gámez para abordar este tema, pero dijo que a cualquier medio de comunicación del país le da entrevistas, menos a LA PRENSA.
Occidente en estado crítico
Moisés Alvarado, subcomisionado regional de la Comisión Permanente de Contingencias (Copeco), aseguró que “el mal estado de la carretera de occidente es crítico”.
“Desde San Pedro Sula hacia Ocotepeque y de La Entrada a la aduana El Florido, las condiciones son lamentables, por ello pedimos a los turistas guardar las medidas de prevención”, expresó Alvarado.
Según la Policía de Copán, en los primeros dos meses de este año fallecieron 11 personas en accidentes viales, mientras otras 21 resultaron heridas. Esta cifra es superior a los primeros dos meses de 2012, cuando se registraron 9 muertes por accidentes y 13 heridos.