04/12/2022
08:39 AM

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Cafetaleros hondureños avizoran pérdidas por constantes apagones

Para la cosecha del aromático 2011-2012 que comenzará el 1 de octubre tienen como meta producir más de seis millones de quintales, que dejarán unos $1,500 millones.

La meta de los cafetaleros para la cosecha 2011-2012 es producir unos seis millones de quintales del grano aromático, pero están preocupados porque, con los constantes apagones en la zona occidental del país, gran parte de la producción estará en riesgo de perderse.

Asterio Reyes, presidente del Instituto Hondureño del Café, Ihcafé, expresó que lamentan que hace más de un año les hicieron ver mediante un comunicado a las autoridades de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica, Enee, su preocupación y evidenciaron la necesidad de mejorar la generación de energía en dicha zona del país, pero no hubo resultados.

Según Reyes, en occidente existen unos 52 beneficios y en el tiempo de cosecha y en la época pico de la recolección del grano, cuando se encienden todos esos beneficios, la energía se va porque no tiene suficiente potencia.

“Cuando las secadoras están cargadas y se va la energía es un enorme problema volver a arrancarlas. Además, el café que está ahí corre el riesgo de que se fermente y arruine. Como los apagones duran entre 12 y 24 horas el temor es que café que llega húmedo no puede aguantar ni 10 horas así porque se fermenta y pierde calidad. El mayor problema será que no se venderá y, si lo compran, no será al precio con que llegó a los beneficios de café”.

Grandes expectativas

La cosecha 2011-2012 comenzará el próximo 1 de octubre y los caficultores se encontrarán con el mismo problema de los constantes apagones, ahora más prolongados.

La desesperación de los productores de café es porque proyectaron una cosecha mucho mayor -en un millón de quintales- que la de 2010-2011, que finalizará este mes.

Es decir que en total serán alrededor de seis millones de quintales; el crecimiento oscila entre el 20 y el 25% por los programas de fertilización lanzados por Ihcafé y la motivación de los buenos precios en el mercado internacional.

Según Reyes, el principal problema lo tendrán los productores porque el exportador dirá que no podrá recibir café húmedo y no tendrá dónde venderlo.

“Nuestra presión no es sólo para que se mejore este problema, sino que si es necesario aportar una solución para convertirnos en proveedores de energía en el sector de occidente estamos dispuestos a hacer un esfuerzo para poner 50, 100 ó 200 millones de lempiras y comprar una planta térmica porque en este momento ya sentimos “los dolores de parto” y no nos importa si la energía es limpia o sucia. Lo que queremos es que se resuelva el problema energético porque ponemos en riesgo una buena parte de la cosecha del café 2011-2012”, resaltó Reyes.

Pérdidas hasta del 40%

Sólo en los departamentos de occidente como Copán, Ocotepeque, Santa Bárbara, Lempira e Intibucá se producen más de dos millones de quintales de café. “Calculamos que se perdería entre 30 y 40% de esa producción por los apagones”, indicó Reyes.

En el territorio nacional es difícil proyectar un promedio de pérdidas, “de antemano sabemos que si los apagones continúan, gran parte de la cosecha se pondrá en riesgo porque no se podrá secar y no sabemos con qué fuerza vendrá el invierno en octubre, noviembre y diciembre y parte de enero de 2012, cuando todavía en las zonas cafetaleras llueve bastante”, añadió el también presidente de la Asociación de Productores de Café de Honduras, Aprocafeh.
En las épocas pico de cosecha, los beneficios estarán a reventar y, sin energía, el grano se arruinará.

En la cosecha pasada, por deficiencia del sistema hubo apagones y el sector cafetalero nacional mocionó para que se pusiera una subestación en La Entrada y otra en Ocotepeque y al final no se hizo nada.

Los cafetaleros no pueden esperar proyectos que estén listos en dos años porque sería una catástrofe al bajar los precios internacionales del café.

La cosecha 2010-2011 se cerró con un poco más de cinco millones de quintales, generando en divisas unos 1,270 millones de dólares y para esta próxima cosecha de 2011-2012 se estima que dejarán unos $1,500 millones.
Este año, los empleos directos se acercarán al millón, más los indirectos.

Miguel Pon, gerente general de la Asociación de Exportadores de Café de Honduras, Adecafeh, dijo que está sumamente preocupado porque ya no sólo en occidente son constantes los racionamientos, sino en casi todo el país.

Pon mencionó que en estas fechas los productores se preparan para comenzar la cosecha e incluso ya están saliendo algunos cafés.

“Está en riesgo la comercialización interna. Cuando no hay fluido eléctrico no se puede echar a andar la maquinaria ni la procesadora y eso daña la calidad del café. Luego viene la exportación. Para eso hay todo un proceso y con esas fallas será un problema”. El dirigente les pidió a las autoridades de la Enee que hagan acciones inmediatas porque, aparte de las pérdidas en la cosecha por los racionamientos, se dañan los equipos de las empresas.

En riesgo la calidad del café

Douglas Urquía, gerente del beneficio Santa Rosa, indicó que están sumamente preocupados porque con los constantes apagones no sabe cómo harán para soportar la cosecha de café, que viene fuerte en octubre, y la preocupación es que hay problemas eléctricos y no están en cosecha.

“Ningún beneficio de café está operando y tenemos problemas eléctricos, al contrario de años anteriores, cuando han estado trabajando los beneficios y los apagones han sido por la noche”.

Urquía no entiende por qué están ocurriendo apagones en Santa Rosa de Copán si los beneficios de café no están trabajando y son los que más exigen energía.

Para el empresario, el problema será mucho mayor porque el café, una vez recolectado, tiene un tiempo para procesarlo y luego viene el secado, que dura un período, pero, si no se hace oportunamente, las pérdidas pueden ser enormes y se está poniendo en riesgo la calidad del café de Honduras. “En 2010 hubo varias pérdidas y se quemaron bastantes equipos por los altos y bajos voltajes de la Enee y en mi caso me tocó reemplazar equipo dañado por la deficiencia del sistema”. Expresó que ya están comprando generadores de energía porque “no podemos correr los riesgos de embarque de café; si no, las pérdidas serán enormes. De nada sirve que estemos preparados para tener buenas cosechas si los sectores que procesan y secan el café no tienen energía. En esta zona apenas se logran comprar las secadoras y muchos no podrán invertir en generadores”.

Otra crítica de Urquía es que en horas normales, cuando la energía era baja, siempre trabajaban con planta y el consumo de energía era igual, pero el recibo de energía le salió triplicado. Opina que el Gobierno trabaja en retroceso porque no incentiva las exportaciones del grano aromático.

“Diputados no hacen nada”

Según Omar Rodríguez, gerente de la cooperativa Capuca en Corquín, Copán, la electricidad en el sector es monofásica porque es más de consumo que de producción, “limitándonos a la hora de querer establecer una industria en la zona rural, que para los pobladores sería el mejor escenario, pero el Estado sólo da en la zona rural energía de poco voltaje, con la que únicamente puede verse televisión y tener refrigeradora, pero no es electricidad para hacer productivo el campo”.

Rodríguez señala que el cableado que llega a la zona es de segunda, “el cable salió del proyecto de las siete ciudades y nos dejaron cableado de mala calidad, añadido por pedazos; eso hace que falle”.

Lamentó que los diputados de Copán no han gestionado ningún tipo de ley para mejorar el sistema eléctrico en la zona. Para Rodríguez, ya están acostumbrados a los apagones, sobre todo hoy, cuando al llover se va el sistema eléctrico.

Empresarios brindan propuestas a la Enee para solucionar la crisis energética

La difícil situación energética en Olancho, el Bajo Aguán y el occidente del país mantiene alarmados a los empresarios de la zona norte.

En un comunicado oficial, la Cámara de Comercio e Industrias de Cortés, CCIC, y la Asociación Hondureña de Maquiladores, AHM, ofrecieron ayer propuestas para que la Empresa Nacional de Energía Eléctrica, Enee, adopte de inmediato soluciones que serían definitivas si se aplican mediante un proceso transparente de licitación pública internacional, en que la Enee y el Estado evitarán erogar sus propios fondos, los cuales ya son limitados.

También el empresariado pide que se permita que la inversión privada y la estatal apoyen en forma vigorosa y expedita la construcción de las líneas de transmisión y subestaciones que requiere urgentemente el Sistema Interconectado Nacional.

La CCIC y la AHM explican que la estatal decidió contratar en forma directa 50 megas de plantas de generación a base de combustibles fósiles por un plazo de 24 meses, que serían instaladas en los departamentos de Copán, Colón y Olancho.

El comunicado destaca que por contratar generación adicional en las regiones citadas no disminuirán las suspensiones del servicio eléctrico, sino que la situación se complicará aún más porque se incrementará la transmisión de esta potencia adicional por medio de las redes obsoletas e inestables y sería técnicamente procedente efectuar a corto plazo las mejoras en tales redes, como el cambio o reemplazo de cables aisladores para convertir el sistema interconectado de esas regiones en una red más confiable y elevar la calidad del servicio.

Algunas medidas de acción factibles para resolver la crisis en la zona occidental de Honduras son limpiar maleza y ramas y reemplazar postes y aisladores en mal estado de los circuitos de distribución L 336 y L 339.

Lo anterior puede ejecutarse de inmediato con las cuadrillas de distribución de la Enee y el costo es bajo. También la instalación de cinco bancos reguladores de tensión, que podría estar listo en tres meses.

Según los empresarios, el problema de la calidad y el costo del suministro de la energía eléctrica es de carácter técnico y financiero. Además exigen que la Enee tome estas acciones técnicas.

Otro fin de la licitación es postergar la instalación de nuevas centrales de generación eléctrica a base de combustible fósil.