Dos buzos provenientes de La Mosquitia arribaron ayer a esta ciudad para recibir tratamiento por la enfermedad de descompresión, el mal que más afecta a los practicantes del buceo.
La clínica hiperbárica ubicada en la colonia El Confite, es el único centro médico en el litoral atlántico donde se ofrece tratamiento para esta enfermedad, aseguró el director médico Elmer Mejía.
El padecimiento por descompresión se desarrolla cuando la persona inhala nitrógeno al sumergirse en altas profundidades en el mar a través de la práctica del buceo.
Es normal que el nitrógeno se introduzca al cuerpo cuando las personas bucean pero si éste no abandona el cuerpo, se puede almacenar en forma de burbujas y a eso se le llama la enfermedad por descompresión, explica el galeno.
El nitrógeno se puede ubicar en diferentes órganos del cuerpo y puede causar parálisis temporal o permanente de no ser tratado, agrega.
Mediante una cámara hiperbárica los pacientes afectados reciben el tratamiento que funciona a través de respiradores artificiales con el cual se busca extraer la burbujas de nitrógeno dentro del cuerpo del afectado. De este modo éstos pueden recuperar la movilidad de la parte del cuerpo afectada y sanarse, dijo Mejía.
Afectados
Por ser el único centro donde se trata este trastorno, buzos de todas partes del litoral llegan a la clínica buscando ser curados.
Según las estadísticas brindadas en el Congreso Mundial de Medicina Hiperbárica, en Honduras el año pasado se atendieron un total de 128 pacientes con enfermedad por descompresión de los cuales el 81% se recuperaron totalmente, 19 quedaron con déficit y lamentablemente cuatro de estos pacientes no lograron recuperarse y perdieron la vida.
La mayor razón por la que los buzos son afectados por esta enfermedad según señala el experto es la falta de herramientas y conocimiento a la hora de realizar el buceo.
Existe una relación entre el tiempo que se puede permanecer dentro del agua con la profundidad que se alcanza, explica. Si por ejemplo se llega a 90 pies de profundidad no se puede permanecer por más de 15 minutos, detalló. Honduras es el país donde los buzos artesanales sufren más la descompresión. En lo que va del año ya han fallecido cinco buzos a causa del mal y la situación no parece cambiar.
Se requiere mayor educación a los pobladores que viven del mar, dijo el médico.