El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, buscando fortalecer a su partido en vísperas de una elección clave, intensifica sus ataques ayer para intentar evitar que su Partido Republicano pierda el control legislativo.
En una de las raras salidas de su rutina, Bush tenía previsto pronunciar su alocución radial semanal desde la ciudad de Colorado, dos días antes de que los votantes vayan a las urnas.
El presidente de Estados Unidos está empeñado en una campaña personal de seis días orientada a apuntalar los candidatos al Senado y a la Cámara de Representantes más débiles en diez estados en los que Bush ganó la carrera hacia la Casa Blanca en 2004.
Guerra
La impopular guerra de Irak es la preocupación principal de los electores, cuando se aproximan los comicios y los demócratas han planteado la cuestión como una opción entre “la orientación actual” y una “nueva dirección” bajo su comando”. En este tema vital, los demócratas han hecho una apuesta calculada: ellos creen que la única forma que tienen de ganar esta elección es criticar y no ofrecer un plan”, dijo Bush el viernes en Le Mars, Iowa”.
Hasta ahora, no nos han dicho cómo piensan ganar en Irak ni cómo pretenden mantener la seguridad en ese país. Pero todavía faltan las elecciones, aún tienen tiempo para hacerlo”, ironizó.
Individualmente, varios demócratas han presentado diversas propuestas sobre la guerra de Irak, en la cual ya murieron 2 mil 800 soldados desde la invasión de 2003, pero como partido han propuesto siempre una retirada gradual de ese país dividido por la guerra.
El presidente del Partido Demócrata, Howard Dean, precisó que el abordaje de su Epartido consiste en fijar como prioridad suprema la captura o muerte de Osama bin Laden y dijo que ellos intentarían el retiro inmediato de las tropas en el país del Golfo, dejando allí tropas de la Guardia Nacional y unidades de Reserva, pero mantendrían una fuerza de “operaciones especiales para lidiar con los terroristas.
Dean dijo a la televisión CNN que los demócratas querían “cooperar con otros países en vez de intimidarlos” y aseguró: “De esa forma podríamos retirar las armas nucleares de manos de los norcoreanos. Y debemos ser más duros con Irán”.
Plan
El presidente no nos ha mostrado su plan. No tenía un plan cuando entró en Irak y no nos dijo la verdad en aquella ocasión. Y ahora que está allí, no sabe qué hacer”, dijo Dean.
En un viraje inesperado, los principales dirigentes neoconservadores de Estados Unidos, que saludaron la invasión a Irak, admitieron la noche del viernes que la operación en Irak “puede no haber sido necesaria, después de todo”.
En entrevista con la revista Vanity Fair, el ex consejero del Pentágono Richard Perle; el redactor de discursos de la Casa Blanca, David Frum y el negociador de control de armas Kenneth Adelman, siguieron insistiendo en que el derrocamiento de Hussein era una empresa noble que debía ser cumplida.
Alegaron que la ejecución del plan por Bush, por el secretario de Defensa, Donald Rumsfeld y otros era como mínimo una demostración de “incompetencia”.
Aumentarían los impuestos
El presidente estadounidense advirtió que si los demócratas obtienen el control del Congreso en las elecciones del 7 de noviembre habrá una alza de impuestos y un daño al crecimiento económico en Estados Unidos.
“Lo último que necesitan las familias estadounidenses y los pequeños negocios en este momento es una cuenta impositiva más elevada. Y eso es lo que obtendrán si los demócratas logran el control del Congreso”, dijo el mandatario.
“La elección que hagan el martes tendrá un impacto directo sobre nuestra economía, sobre los pequeños negocios creadores de empleo”.