El presidente George W. Bush ordenó ayer detener indefinidamente el retiro de soldados de Irak después de julio tras aceptar las recomendaciones del comandante de las fuerzas estadounidenses en ese país.
Bush dijo que el general David Petraeus tendrá 'todo el tiempo que necesite' para determinar cuándo podrán retirarse más soldados. La decisión del mandatario garantiza prácticamente una presencia estadounidense numerosa en Irak hasta que termine su mandato en enero.
En otra decisión importante, el presidente anunció que buscará aliviar la pesada carga sobre el ejército reduciendo el período de misiones de combate en Irak y Afganistán a 12 meses en vez del actual de 15 meses. Dijo que el cambio entrará en vigencia el 1 de agosto y no afectará las fuerzas estadounidenses en esos países.
Avances
Bush dijo que las fuerzas norteamericanas han logrado importantes progresos desde que ordenó un refuerzo de unos 30 mil soldados. 'Hemos renovado y revivido la perspectiva de éxito', dijo.
Bush habló en la Casa Blanca ante un público de veteranos, acompañado por el vicepresidente Dick Cheney, el secretario de Defensa Robert Gates y la secretaria de Estado Condoleezza Rice.
La decisión del presidente había sido anticipada por dos días de testimonio de Petraeus y Ryan Crocker, el embajador estadounidense en Irak, ante un Congreso escéptico. Ahora en su sexto año, la guerra ha cobrado la vida de más de 4 mil soldados norteamericanos y ha costado más de 500 mil millones de dólares.
Bush agregó que Estados Unidos llevará a cabo las reducciones de fuerza previstas, retirando a los 30 mil soldados que despachó a Irak el año pasado para combatir la violencia sectaria, manifestó el mandatario.
Funcionario
El secretario de Defensa de EUA Robert Gates dijo ayer que esperará que la 'pausa' en el retiro de tropas de Irak será breve.