Tegucigalpa, Honduras

Las unidades ejecutivas ilegales volvieron a la carga en su pretensión de que el Gobierno les extienda permisos de operación.

Conductores de buses rapiditos protestan este viernes en las inmediaciones del bulevar Juan Pablo II, para exigir la legalización de sus unidades.

La acción de los ruleteros obligó a las autoridades policiales a cerrar un tramo del bulevar para evitar el acceso a las instalaciones de Casa Presidencial.

'Ni subsidios, ni bonos, ni aumento al pasaje, queremos trabajar legalmente, con esta chamba vivimos una vida mejor', decía una de las pancartas de los manifestantes, quienes portaban también la Bandera Nacional.

El titular de la Dirección General de Transporte, Yovanny Dubón, reiteró ayer que realizan operativos sorpresa para decomisar las unidades que circulan sin sus documentos.

Se estima que unas 250 unidades ilegales son las que protestan, comandados por Pompilio Coello.

Dubón recordó que la ruta que quiere Coello es de Loarque-Centro, y allí ya hay unidades de sobra y no se pueden autorizar más permisos.