Lempira, Honduras.

Aún hay detalles por aclarar alrededor de la muerte de Allison Argueta (9), quien, de acuerdo con el testimonio de su familia, fue atacada por su propia mascota: un pitbull de seis meses llamado Rocky.

El suceso ocurrió específicamente en el barrio Las Delicias de Lepaera, Lempira, sin embargo, el Ministerio Público arrojó un nuevo dato: se están investigando la presencia de una perra adulta que también pertenece a la familia doliente.

Leopoldo Argueta, padre de la niña, dijo que Rocky estaba endemoniado, pues él lo había matado, pero después “revivió” y después la elementos de la Policía se lo llevaron.

“Mi hija estaba tendida, yo maté al animal, pero quizás algún demonio se le había metido, porque revivió”, declaró días después de la muerte de su pequeña hija.

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Rocky a salvo

Actualmente, Rocky está siendo cuidado en un centro de rescate ubicado en Gracias, Lempira, y se le busca un nuevo hogar. De acuerdo con los responsables del refugio, el canino tiene hinchada su cabeza producto de los golpes que recibió.

“El cachorro fue salvado por una persona de gran amor por los animales, él quiere demostrar que es cachorro es perrito noble y que no es como sus antiguos dueños lo querían ver cómo un perro asesino”, se puede leer en una publicación de la página Patitas UNAH HN.

En la publicación también es evidente que el animal está descuidado, desnutrido y no se muestra agresivo ante la presencia de los rescatistas. Incluso, un hombre le habla en tono cariñoso y le dice “todo va a estar mejor, mi niño”.