El ministro de Salud, Arturo Bendaña, sorpresivamente llegó ayer a inspeccionar el hospital público de la ciudad patepluma atendiendo los constantes reportes realizados por LA PRENSA que exponen sus innumerables necesidades y deficiencias.
Bendaña -que llegó de manera sorpresiva- constató las condiciones deplorables en la que cientos de enfermos reciben asistencia médica.
Ante la ineludible necesidad que refleja el centro asistencial, Bendaña se comprometió a gestionar la construcción de un nuevo hospital para Santa Bárbara.
Según adelantó, el nuevo edificio le costaría a la Secretaría de Salud unos 25 millones de dólares. “Ese dinero tenemos que buscarlo con la cooperación internacional porque el Estado no tiene la capacidad para hacerlo”, dijo el ministro, quien aseguró que en el Gobierno anterior había fondos destinados para la construcción del hospital pero que éstos fueron desviados a Educación.
“Antes de concluir el período de Pepe Lobo vamos a dejar construido el nuevo hospital”, prometió. Las fuerzas vivas agradecieron al ministro y le pidieron que cumpla su promesa.