El olor a pan se extiende por el centro de la ciudad de La Paz. El reloj de la catedral marca las 12 del mediodía, la hora donde 20 mujeres sacan de sus hornos las cazolejas con el pan que una hora después venderán en las calles de la ciudad.
Bollitos, semitas, torta de mantequilla, rosquetes, totopostes, olanchanas y quesadillas son las especialidades que elaboran y que tienen una gran demanda no solo en el casco urbano sino dentro y fuera del país.
Son generaciones las que se han dedicado a la elaboración de pan casero, donde el horneado al calor de la leña y el amasado de la harina, son los secretos mejor guardados que este grupo de artesanas tiene para dar el sello propio de un pan que se ha vuelto famoso en La Paz.
“El sabor está en las manos, es parte del secreto que se tiene para dejar un pan de calidad que la gente siempre quiera comprar. Uno se esmera por elaborar pan de calidad, porque la gente paga por algo bueno y nosotras nos preocupamos por dar calidad y eso nos ha dado fama que hasta de Estados Unidos buscan el pan de La Paz” expresó Bessy Torres Barahona, panadera de La Paz.
Recetas ancestrales
Mezclar el huevo, harina, soda, azúcar y todos los ingredientes para elaborar cada especialidad de pan es la rutina de todos los días para la asociación de panaderas paceñas, que de martes a sábado de cada semana llevan a la mesa de los hogares hondureños la variedad del apetitoso pan.
“Horneo pan desde que tengo 10 años. He logrado sacar a mis hijos adelante. Soy madre soltera, pero aprendí de mi madre, es un oficio que se transmitió de generación a generación. Me construyeron el horno en la casa, y mi vida ha estado atrás del pan” explicó Torres.
Cada año las panaderas paceñas realizan el festival del pan, que se organiza en el mes de noviembre, donde se busca mostrar el arte de estas expertas horneadoras. “Son 18 años que tenemos de realizar este evento que nos da un nombre, la gente viene porque dicen que como el pan de La Paz no hay. Nos sentimos contentas, organizarnos nos ha ayudado para recibir apoyo y capacitación. El pan ha sido nuestro medio de ganarnos la vida”, dijo Irma Mejía, miembro de la asociación de panaderas. Galletas de mantequilla, turrones y repostería son otros de los productos que el grupo elabora.