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Sentencia de Tony Hernández se retrasa hasta el 30 de marzo

El exdiputado hondureño enfrenta la posibilidad de recibir cadena perpetua

Nueva York, Estados Unidos

Sin ofrecer ningún motivo en particular, el juez Kevin Castel ordenó este jueves el aplazamiento de la audiencia de sentencia del exdiputado hondureño Juan Antonio “Tony” Hernández, hermano menor del presidente Juan Orlando Hernández.

Dicha audiencia estaba prevista el próximo martes 23 de marzo, pero ahora ha sido reprogramada para el martes 30 de marzo, a las 2:00 pm en la Corte del Distrito Sur de la Ciudad de Nueva York.

Hernández fue hallado culpable en octubre de 2019 de cuatro cargos relacionados con el tráfico de drogas y su sentencia, prevista originalmente para enero de 2020, ha sido pospuesta al menos 8 veces en los pasados 14 meses.

Fuentes cercanas a la fiscalía reportan que las autoridades estadounidenses recomendarán una sentencia de cadena perpetua contra Tony Hernández, de 42 años, y que en el mejor de los casos podría recibir una sentencia mínima de 40 años de prisión.

A la petición de cadena perpetua, se suma la de restituir 138 millones de dólares de “dinero teñido de sangre” obtenido en la operación de la organización criminal y el pago de una multa de 10 millones de dólares.

“El acusado es un congresista hondureño que junto a su hermano, Juan Orlando Hernández, tuvo un rol de liderazgo en un plan criminal violento y de tráfico de drogas apoyado por el estado”, asegura la petición enviada al juez del caso en el distrito de Sur de Nueva York.

Los fiscales acusan al hermano del presidente Hernández de operar durante 15 años una red de transporte de “al menos 185.000 kilogramos de cocaína” y corromper en el camino las instituciones hondureñas.

“El acusado llevó a cabo un impresionante nivel de distribución de drogas, comandó miembros de la Policía y las Fuerzas Armadas fuertemente armados”, añade la petición del fiscal, que lo acusa también de venta de armas a narcos, sobornos y operación de laboratorios de drogas en Colombia y Honduras.

Las graves acusaciones incluyen el desvío de fondos del narcotráfico entre 2004 y 2019 para financiar al Partido Nacional de Honduras y realizar pagos tanto a Juan Orlando Hernández como al expresidente Porfirio Lobo.

La Fiscalía detalla en 65 páginas cómo el hermano del presidente hondureño operó con impunidad, estuvo vinculado con asesinatos y llevaba una vida de lujos.

Entre los detalles indica cómo llegó a transferir un soborno de un millón de dólares proveniente del narcotraficante mexicano Joaquín “el Chapo” Guzmán al mandatario hondureño y detalla con documentos y fotografías pagos, movimientos de droga y armamento.

La documentación vincula a la cúpula política, policial y militar hondureña con redes de narcotraficantes en toda Latinoamérica.

Está previsto que el juez federal Kevin Castel, que también preside el juicio contra el supuesto narcotraficante Geovanny Fuentes, en el que también se ha implicado al presidente de Honduras, dicte sentencia el martes.

La Justicia estadounidense no ha imputado hasta el momento de delito alguno al presidente Hernández ni al exmandatario Lobo, cuyo hijo está cumpliendo una condena de 24 años por tráfico de drogas.