El ministro de Seguridad, Álvaro Romero, denunció que sectores políticos lo han presionado para manipular la institución que dirige.
Sin dar nombres de quiénes buscan usar la entidad para sus intereses, aseguró que ha tenido que luchar contra estas fuerzas y hasta el momento confía en que en esta institución no haya infiltrados.
“Adentro (de la Policía) no sé si están políticos, pero afuera sí, que lo quieren hacer para eso (manipular el ministerio), y eso no puede ser”, dijo Romero.
Tampoco indicó de qué forma se le ha presionado y si las coacciones son para catapultar aspiraciones electorales.
Esfuerzo
“La Policía debe ser una institución de servicio público y sin distinción de colores, el único color que debe servir es el de la patria, ése es el esfuerzo que hacemos”, expresó sin contestar a las reiteradas peticiones de la prensa para que revelara de dónde vienen las presiones de las cuales es objeto.
Romero prefirió hablar sobre el esfuerzo que se hace para profesionalizar la Policía.
Entre esos proyectos para mejorar el perfil de la institución destacó que “se está repotenciando la Policía de Investigación para mejorar esa rama, junto a la parte preventiva.
En corto tiempo se marcará la diferencia de lo que es una Policía profesional de lo que nos dejaron. Durante 125 años fue abandonada”, añadió.