Tegucigalpa, Honduras
Los sueldos, bonificaciones y demás beneficios económicos percibidos por los altos ejecutivos y personal clave del Régimen de Aportaciones Privadas (RAP) son manejados en el más estricto secreto, violentando disposiciones contables internacionales relativas al transparente manejo de los recursos financieros de la institución.
Esta es una de las muchas debilidades encontradas en la administración del RAP y que están contenidas en un pormenorizado informe de auditoría efectuado por una firma independiente al 31 de diciembre de 2014, al cual tuvo acceso exclusivo Diario LA PRENSA.
En lo relativo a las remuneraciones a la gerencia, la firma auditora precisa que “la institución no divulga el monto de las remuneraciones recibidas por el personal clave de la gerencia, lo cual es requerido de conformidad con la Norma International de Contabilidad NIC 24”.
En ese sentido, advierte que la “institución no ha cuantificado los efectos que pudieran resultar de estas diferencias” y “para que los estados financieros estén elaborados conforme a las Normas Internacionales de Información Financiera (NIIF) deben cumplir con todas las normas e interpretaciones relacionadas”.
La Norma Internacional de Contabilidad NIC 24 establece que una entidad, en este caso el RAP, debe revelar información sobre las remuneraciones recibidas por el personal clave de la dirección y para cada una de las siguientes categorías: retribuciones a corto plazo a los empleados, prestaciones posempleo, otras prestaciones a largo plazo, indemnizaciones por cese de contrato y pagos basados en acciones de la institución. En lo que respecta al valor de las inversiones, la firma precisa que la institución “no ha determinado la provisión para inversiones”.