10/03/2026
10:53 PM

'Al ritmo de punta despedí a Zeta-Jones”

. ...Y bailé punta con Catherine Zeta-Jones. Fueron tres horas de espera, pero valieron la pena. Por un instante dejé a un lado la libreta y la grabadora para despedir con alegría a la luminaria de Hollywood.

. ...Y bailé punta con Catherine Zeta-Jones. Fueron tres horas de espera, pero valieron la pena. Por un instante dejé a un lado la libreta y la grabadora para despedir con alegría a la luminaria de Hollywood.

La ganadora del premio Oscar por la película 'Chicago' en 2003 y esposa del reconocido actor Michael Douglas no resistió ayer al escuchar los tambores garífunas y, antes de abordar el lujoso jet privado que los trasladó a las Bermudas, bailó por primera vez el ritmo punta y fue conmigo.

El arribo de la famosa pareja de estrellas de Hollywood al aeropuerto Golosón se produjo ayer a las 10.15 de la mañana y esperaba de todo, pero nunca imaginé que tendría el privilegio de bailar con ella como lo han hecho Antonio Banderas o Richard Gere.

A volar

Junto a mi compañero Esaú Ocampo nos instalamos en la terminal aérea a las siete de la mañana. No me podía perder esta despedida y ofrecer a nuestros lectores todos los detalles, pues LA PRENSA ha dado desde el martes una amplia cobertura a la estadía de los Douglas en Honduras.

Dos horas y cinco minutos después ingresó un lujoso Toyota, Prado, conducido por Eric Anderson, un empresario norteamericano que acompañaba a su amigo Michael. Juntos sobrevolaron la zona de Pico Bonito. El paseo duró 40 minutos, como parte de un último recorrido antes de dejar el suelo catracho.

Mientras tanto, Catherine Zeta- Jones, sus hijos Dylan y Carys y su nana preparaban maletas en el hotel Pico Bonito Lodge para reencontrarse con Douglas en el Golosón y así continuar su ruta a las

Momento en que la estrella de Hollywood se dispone a abordar el jet que llevó a la familia a las Bermudas.

Bermudas.

En el Golosón no cesaba el movimiento por la inminente llegada de las estrellas. El personal de Aeropuertos de Honduras tenía un gesto de cortesía para con los visitantes: un show en la sala de llegadas internacionales para mostrar un poquito de la cultura garífuna a través del baile punta, pero en primera instancia fue rechazado por el actor, aduciendo cansancio. 'Realmente le agradezco, pero estamos cansados ya que nos acostamos algo tarde... muchas gracias', le respondió Michael al gerente Allan Padilla.

Esa noticia me preocupó, porque se complicaba nuestra meta de captar de cerca las imágenes de la partida de la familia Douglas, después de permanecer cinco días en La Ceiba. Pero surgió una brillante idea: trasladar al grupo de baile garífuna a la pista de aterrizaje.

¡Ahora o nunca!

Cuando el sol comenzaba a calentar, a las diez de la mañana, apareció deslumbrante Catherine Zeta-Jones conduciendo una lujosa Prado. Lució una pamela de hilo, una blusa sin mangas, falda a media pierna y sandalias de plataforma en macramé, todo a tono. Con ella, Dylan y Carys.

Todas las miradas se centraron en la bella Catherine y Michael fue a su encuentro.

El grupo de danzas 'Mala Polilla' aprovechó para acercarse y darles una sorpresa. Pensé, ésta es mi oportunidad. No había tiempo que perder, guardé mi carnet, seguí a los garífunas, cargué un tambor y desde ese instante me convertí en un miembro más del grupo, claro en uno de mis bolsillos llevaba una cámara para captar mi objetivo. Fueron pocos instantes los que tuve, mientras el grupo tocaba y bailaba 'tomaba una que otra foto para no perder la oportunidad'.

Zeta Jones se acercó al grupo para observar el baile y aproveché para invitarla a bailar. Sólo fueron 45 segundos, ella se movió tímidamente, pero yo jamás podré olvidar este momento. Con un apretón de manos y un 'thank you' terminó la pieza y la familia subió al jet que ya los esperaba. Despisté a la bella

Quien si se animó fue Dylan Douglas, aquí mientras recibe una pequeña clase sobre cómo se debe bailar punta.

actriz galesa, bailó con el periodista que le siguió la pista desde el martes que llegó al país.

Se fueron felices

Eric Anderson, amigo personal de la pareja, dijo que ellos partieron muy felices. 'Se van con mucha alegría, tuvieron la oportunidad de visitar varios lugares, fueron a ver ríos y montañas, les gustó mucho la comida y las atenciones que recibieron'.

'No sentimos orgullosos de esta visita y en Aeropuertos de Honduras sentimos satisfacción de que su salida llevara un toque de la identidad de este pueblo hondureño como es la cultura garífuna', dijo el gerente Allan Padilla.<