Sigilosamente, como si tuviera algo que esconder, llegó ayer a un hotel de la ciudad la ex primera dama Aguas Ocaña.
Procedente de Nicaragua, donde ahora reside, Aguas volvió al país tras salir en forma intempestiva junto a sus hijos adoptivos la misma tarde en que el ex mandatario Ricardo Maduro entregó el poder a Manuel Zelaya Rosales, el 27 de enero pasado.
Ocaña llegó con el propósito de comenzar el trámite de divorcio que oficialmente ratifica que no habrá reconciliación.
Visitó también el Ihnfa para los papeleos de adopción de sus hijos.
“Exclusivas”
Acompañada de su inseparable amiga Julietta de Kattán, Ocaña se bajó a las 9.10 de la mañana de un vehículo negro propiedad de la mencionada dama.
Entró a la recepción del hotel Intercontinental y fue recibida cordialmente por las pocas personas que se encontraban en el lugar.
También saludó al equipo de periodistas de Diario LA PRENSA.
Allí tenía cita con dos periodistas a quienes les daría “una entrevista exclusiva” a la orilla de la piscina.
A continuación, el diálogo que los periodistas de LA PRENSA sostuvieron con la ibérica, quien se negó a brindar la entrevista.
Está molesta
“Qué tal está, doña Aguas. Si quiere realicemos la entrevista mientras llegan los periodistas con los que tiene cita”, sugerí.
“No, a LA PRENSA no voy a darle entrevistas porque me han tratado muy mal.
Han dichos cosas que no son ciertas en sus reportajes. Hasta dicen cosas de mi marido que son mentiras”.
¿Cuáles son mentiras?, se le consultó: “Ya le dije que no le voy a dar entrevistas ni a LA PRENSA ni a El Heraldo y mucho menos a La Tribuna, porque me han tratado mal y han hablado tantas mentiras... cosas malas de mi marido, en las fotografías hasta me han pintado bigotes”, manifestó la española.
¿Está molesta por lo que se publicó del romance de su esposo con una italiana? Respondió: “Ustedes saben lo que escriben. Ésas son mentiras, lo que hicieron fue seguirle el juego a otro diario”, apuntó.
Quieren tapar crisis
Posteriormente, Aguas Ocaña señaló, en un medio televisivo, que los medios de comunicación inventaron el romance entre su todavía esposo y una dama italiana a la cual conoció en Roatán, Islas de la Bahía.
“Hicieron esa publicación porque quieren tapar la crisis de los combustibles. Ésa es una manera de desviar la atención de la población para que no proteste por las continuas alzas a los carburantes”, adujo.
Dato
La italiana que aparentemente cautivó a Ricardo Maduro es Francesca Hahn Firovanti. Ellos se conocieron en Islas de la Bahía y aparentemente es del agrado de sus tres hijas.