Por homicidio culposo y lesiones culposas será acusado Ricardo Hernández, 28, conductor del autobús que cayó en una hondonada ubicada en el sector 'Vuelo del ángel', en Jesús de Otoro, donde fallecieron 27 personas.
La penas serían de tres a cinco años como establece el código penal artículo 121, informó el abogado Juan Rafael Soto, subdirector de Fiscales está tarde en medio radiales.
'Se ha determinado que es delito doloso, que no tiene culpa sin intención de haber causado el accidente, lo que existió fue una imprudencia', refirió.
Soto agregó que se le leyeron sus derechos y se tomó la declaración al conductor, por lo que se ha determinado que hubo imprudencia de su parte.
Nota del día
El conductor del bus donde murieron 27 personas asegura que pedirá perdón a los familiares de las víctimas. Se siente muy mal por el hecho
“Al bus se le fueron los frenos”
Las imágenes de la tragedia no salen de su mente. Ricardo Esteban Hernández, conductor del bus accidentado en Jesús de Otoro, se recupera en el Hospital Escuela.
El humilde hombre, de 28 años y padre de tres hijos, asegura que es la primera vez que le ocurre un accidente de tránsito, pero en éste perdieron la vida 27 personas y 18 resultaron heridas.
Acostado en una camilla, contó cómo ocurrió el fatal accidente en el sector conocido como el Vuelo del Ángel.
'Al bus se le fueron los frenos y no lo pude contener. Lo quise arrimar a un paredón y fue imposible, por lo que me tuve que aguantar hasta caer en la hondonada', dijo. Recordó que minutos antes del accidente, Ricardo Hernández -dueño de la unidad accidentada- conducía otra unidad de transporte más pequeña con 25 pasajeros, de San Isidro, Intibucá, con destino a Jesús de Otoro.
Al llegar a la cuesta de Macuelizo detectó que la unidad empezaba a sonar y a presentar desperfectos mecánicos, por lo que decidió dejarla en la aldea El Ocote.
Fue en este lugar donde César Augusto Ramos, dueño de los buses, le pidió que agarrara el automotor en el cual se accidentó, sin imaginarse que a los pocos minutos se le iban a 'soplar' los frenos.
'Yo le reporté al patrón que el bus que yo manejaba estaba malo, por lo que me dijo que él lo iba a llevar', aseguró Hernández, quien tiene diez años de ser conductor de buses.
Todos los días salía a las seis de la mañana de San Isidro y llegaba a las siete a Jesús de Otoro.
Hacía un viaje al día, conoce bien los diferentes tramos de la carretera.
Aún en su lecho de enfermo, el conductor del pesado vehículo recuerda que transportaba cerca de 40 personas, quienes al ver que él no podía controlar el automotor empezaron a gritar. Unos se salieron por las ventanas y lograron sobrevivir y otros no lo pudieron hacer, por lo que muchos de ellos perecieron aplastados por el amasijo de hierro.
'Los pasajeros gritaban, pero en ese momento yo no sentí nervios. Todos se par
Herido El motorista se recupera en Tegucigalpa.
Más sobre el conductor
Ricardo Hernández tenía 20 días de trabajar en esta ruta, después de diez años de ser conductor. Antes trabajaba en Siguatepeque, en un bus que cubre la ruta desde El Rincón hasta El Porvenir. Afirma no haber tenido la culpa del fatal accidente, sino que fueron los desperfectos mecánicos de la unidad, ya que hizo todo lo posible por evitar la tragedia.