El conocido abogado constitucionalista Juan Carlos Barrientos alertó la tarde de este sábado 10 de enero que el gobierno se apresta a “dar un golpe de Estado” como la única vía para mantenerse en el poder tras la catastrófica derrota sufrida en las elecciones del 30 de noviembre.
La advertencia surge luego de que la presidenta Xiomara Castro convocara a una reunión del Consejo de Ministros, en medio de múltiples conjeturas sobre el verdadero propósito de la cita.
El abogado y analista sostiene que el país se encamina hacia una crisis provocada por el partido Libertad y Refundación (Libre), la cual, según afirma, ha sido estimulada por las recientes decisiones adoptadas por diputados oficialistas reunidos en una sesión dirigida por el presidente del Congreso Nacional, Luis Redondo.
Barrientos expuso su análisis a través de una publicación en redes sociales, en la que describe un posible escenario de confrontación institucional.
De acuerdo con su planteamiento, la presidenta Castro habría convocado a la reunión del Consejo de Ministros para la tarde de este sábado, a la cual estaría invitado el jefe de las Fuerzas Armadas.
En ese contexto, se le pediría al general Héctor Valerio Ardón que entregue las urnas electorales que permanecen bajo custodia militar. Sin embargo, el abogado advierte que el general se negaría a cumplir esa orden, en apego a la ley que establece que únicamente el Consejo Nacional Electoral (CNE) está facultado para emitir la declaratoria de elecciones.
Ante esa negativa, siempre según el análisis de Barrientos, la presidenta procederá a destituir de forma inmediata al jefe de las Fuerzas Armadas, lo que provocaría el repliegue de la institución castrense y su ajuste a lo estipulado en la Constitución, que ordena no obedecer disposiciones ilegales.
En ese escenario, la Presidencia alegaría la existencia de un golpe de Estado, situación que, según el abogado, sería utilizada como justificación para intentar mantenerse en el poder.
Barrientos concluye que a Libre no le interesa realmente un reconteo de votos, ya que, a su juicio, el partido sabe que ni siquiera así podría revertir los resultados electorales. Tampoco, sostiene, existe un interés genuino en defender al excandidato Salvador Nasralla, aunque se intente aparentar lo contrario. Lo que se busca, afirma, es una excusa para continuar en el poder “a cualquier precio”.
Hasta el momento, ningún funcionario del gobierno ha emitido declaraciones oficiales al respecto y las autoridades se mantienen en un silencio hermético frente a los señalamientos.