El río Ulúa atemoriza a 20,000 pobladores del Ramal del Tigre

En La Fragua y La Dora de El Progreso también temen por la falta de obras de protección.

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Más de 20,000 pobladores de trece comunidades del Ramal del Tigre temen que el río Ulúa inunde otra vez la zona por la falta de proyectos de mitigación en las riberas del afluente.

Copeco mantiene desde la semana pasada la alerta verde en los municipios aledaños a la cuenca del Ulúa. El jueves pasado sólo se reportaron unas viviendas afectadas en la Pavón 2 en El Progreso.

En el Ramal del Tigre, jurisdicción de Tela, Atlántida, la mayoría de pobladores se dedican a los cultivos de palma africana, granos básicos y ganadería, por lo que consideran urgente que las autoridades ejecuten proyectos para evitar las inundaciones que año con año destruyen sus plantaciones.

Uno de los pobladores afectados es Víctor Maldonado. Dijo que el Ramal del Tigre está conformado por trece comunidades, pero cuando se desborda el Ulúa las más perjudicadas son Guayabal Uno y Dos, El Tigre y La Leona; éstas quedan incomunicadas.

En esta zona existe un acceso por Tela y otro por el sector de Baracoa, Cortés, que quedan inaccesibles cuando el agua anega las viviendas. El Ramal del Tigre es conformado por Meroa Río, Esquipulas, El Tigre y La Leona, Meroa Ocho, Seis y Medio, Toloa Empalme, Guayabal Uno y Dos, Crique Martínez y La Compuerta.

Para reforzar los bordos de contención se necesitan espigones, gaviones y reconstrucción de tramos.

Luciano Reyes Sánchez, presidente de la red de patronatos de Urraco a la Dora en el municipio de El Progreso, donde colinda Ramal del Tigre, dijo que cada vez que llueve en occidente se preocupan porque los ríos aumentan y “en estos días el río Ulúa ha crecido 80%”.

Añadió: “Estamos atemorizados en este sector porque no tenemos bordos de protección. Las autoridades ya tienen conocimiento de la vulnerabilidad, pero no le dan la importancia necesaria”.

Los pobladores del Ramal y del sector de Urraco visitaron la semana pasada a las autoridades de la Comisión para el Control de Inundaciones en el Valle de Sula, Ccivs, pero no les dieron respuestas positivas, aduciendo que no hay fondos para más proyectos de protección. En cuanto al sector de La Fragua, en El Progreso, Reyes dijo que “este gobierno sólo ha sido engaños; el Congreso Nacional supuestamente aprobó 20 millones de lempiras para solucionar el problema de La Fragua y de eso no hay nada, por eso responsabilizamos al presidente de la República, Porfirio Lobo, y al titular de la Cámara Legislativa, Juan Orlando Hernández, de los desastres que ocurran en esta zona”.

De emergencia

Debido a que las últimas lluvias han dejado en evidencia por enésima vez la vulnerabilidad del Valle, los pobladores con apoyo de la maquinaria de Soptravi están reforzando el bordo del Crique Martínez.

José Antonio Chávez, supervisor del proyecto, explicó que “de emergencia ejecutan esta obra en la entrada del río Ulúa hasta las comunidades del Ramal del Tigre; se levanta el bordo a lo largo de casi cuatro kilómetros”.

Vulnerabilidad en La Fragua

En aldea La 45 y La Fragua de El Progreso, más de mil familias están en riesgo, dijo Ciro Ortiz, presidente del patronato. Agregó que si el río llega a desbordarse, serían dañadas al menos 14 comunidades cerca de esta aldea. “El problema es que la Ccivs no tiene los fondos necesarios para hacer estos trabajos que prometieron desde el año pasado”.

Carlos Ramírez, director de la Ccivs, hizo un recorrido por las zonas más vulnerables el pasado lunes, pero aclaró que no tienen fondos para solucionar el problema, informaron los dirigentes patronales.

“Nos sentimos bastante preocupados por nuestra situación; tenemos 95% de probabilidades de inundación”.

El dirigente patronal destacó el deterioro del puente La Fragua que sirve como única vía de acceso a El Progreso y por donde diariamente transitan cientos de toneladas de palma africana y otros cultivos del sector.

La Prensa