Lo que comenzó como una tira cómica sobre un gato que se burla descaradamente de su dueño se transformó, al paso de los años, en uno de los fenómenos mediáticos más importantes, saltando del papel al cine y pasando por una larga temporada en caricaturas televisivas.
El nombre del protagonista es Garfield, un gato color naranja con rayas negras y poseedor de un sentido del humor todavía más oscuro, que tiene problemas de sobrepeso, es poco social, flojo, adicto a la televisión y a comer lasaña, odia a los payasos y se niega a comer ratones.
También es uno de los personajes que más dinero ha generado por la explotación comercial, entre peluches, ilustraciones, muñecos, caricaturas, películas y un largo etcétera.
Leyenda comelona
Garfield celebró su cumpleaños el 19 de junio, algo que ha hecho siempre durante los últimos 30 años en las tiras cómicas. Creado por Jim Davis, el personaje nació como una burla a los amantes de las mascotas, quienes en su afán por cuidarlas, terminan esclavizados a ellas.
Garfield se ha pasado 30 primaveras burlándose de John Bonachon, su sufrido 'amo' quien hace el mejor de sus esfuerzos por cuidarlo, aunque a final de cuentas es el felino quien lo explota a él y a su chequera, ordenando cantidades indiscriminadas de pizza, lasaña, hamburguesas y demás comida chatarra.
Aunque al principio la tira trataba la relación amo-mascota, con el tiempo se fue modificando y los temas comenzaron a ser más casuales. Davis creó un pequeño universo de personajes, entre ellos Oddie, el perro mascota de Bonachon quien es víctima de las bromas del gato.
Jim Davis aseguró que 'Garfield es quien me hace reír a mí. Cuando lo escribo entro en un estado de mucha meditación y lo puedo ver, lo puedo escuchar en mi cabeza. Si lo veo subiéndose a un árbol o yendo de campamento los chistes se me ocurren y pienso ‘hey, eso puede funcionar’. Cuando en las tiras ven publicadas situaciones donde está dormido o comiendo es porque no se me ocurrió nada (risas)'.
El personaje sigue siendo el preferido para adornar globos, tarjetas y camisetas. Así, con 30 años sobre sus espaldas, Garfield se concentra en lo que siempre le ha preocupado: ¿Qué hay para cenar?