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28 años de democracia en elecciones internas

  • Actualizado: 29 noviembre 2008 /

Dentro de pocas horas los hondureños acudirán a otras elecciones primarias desde el regreso del orden constitucional en 1980.

Dentro de pocas horas los hondureños acudirán a otras elecciones primarias desde el regreso del orden constitucional en 1980. Los liberales lo harán por sexta vez y para los nacionalistas es la número cuatro. Son 28 años de democracia en Honduras.

¿Por qué se les llama elecciones internas y primarias? Los movimientos debidamente inscritos van a las urnas para escoger a sus candidatos y a las autoridades de sus partidos políticos.

'El Partido Liberal siempre ha ido a elecciones internas para buscar a sus representantes', asegura la militante Orfilia Mejía.

En cambio, el Partido Nacional entró en ese proceso después del gobierno de Rafael Leonardo Callejas, recuerda el diputado Darío Gámez.

En las reformas a la Ley Electoral, una de las principales innovaciones introducidas en el derecho electoral fue la celebración de las elecciones internas de los partidos políticos, que generan mayor democratización de los procesos políticos del país.

Los liberales registran abstencionismo en las elecciones de 1980 y 1981; en 1985, cuando ganó José Simón Azcona, hubo un promedio de abstención del 17.2 por ciento.

Azcona ganó su candidatura en internas y alzó su triunfo en las generales al derrotar a Rafael Leonardo Callejas gracias a la famosa 'opción B', consistente en la acumulación de votos entre fracciones políticas. Esto fue un acuerdo entre partidos, no basado en ley. Fue la única vez que se utilizó.

En la administración Azcona, 1986-1990, se hicieron dos reformas electorales. Una en 1986, que constituyó un gran avance para la democratización interna de los partidos cuando el Congreso Nacional decretó los cambios de la Ley Electoral. La dirigencia de los partidos se convenció de que la democracia interna era el mecanismo adecuado para la gobernabilidad en los institutos políticos.

La segunda reforma fue en 1989, que para algunos analistas constituyó un retroceso para la democratización de los partidos porque se suprimió el cociente nacional electoral y se agravó el problema de la representación política en el Congreso.

En la siguiente contienda, en 1989, se disputaron la Presidencia, en los partidos tradicionales, Rafael Leonardo Callejas, por segunda vez, y Carlos Flores. Ambos ganaron sus candidaturas en elecciones internas de sus partidos. En esos comicios salió victorioso Rafael Leonardo Callejas, que gobernó en el periodo 1990-1994.

Recientes reformas

En la administración nacionalista de Callejas, en 1992, se introdujo el voto separado en papeleta única, se colocó la foto del candidato a la Presidencia y el nombre del candidato a alcalde y en 1993 se emitió un decreto que facilitó la inscripción del Partido Unificación Democrática.

En las elecciones generales celebradas en 1997, en que se aplicó el voto en papeleta separada, participaron en la contienda Carlos Roberto Reina por el Partido Liberal y Oswaldo Ramos Soto por el Nacional.

Reina dio otra victoria a los rojos y gobernó Honduras en el periodo 1994-1998. En esa administración se creó el Consejo Nacional de Convergencia, Conacon. En ese organismo se alcanzaron importantes acuerdos como el voto domiciliario y el voto separado en papeleta separada de presidentes y designados, diputados, Parlamento y Corporaciones Municipales.

En 1998 fueron las cuartas elecciones primarias que dejaron como candidatos en el Partido Liberal a Carlos Flores Facussé y en el Nacional a Nora de Melgar.

Las elecciones fueron ganadas por Carlos Flores. Durante esa administración, el huracán Mitch azotó al país. La reconstrucción y rehabilitación fueron los puntos principales de agenda del Gobierno.

En febrero de 2001 se celebraron por quinta vez elecciones primarias en Honduras. Se presentaron 34 mil políticos para tres mil cargos de elección popular, en la que se eligió a los candidatos oficiales de los partidos Liberal y Nacional para Presidente, designados presidenciales, 128 diputados y 298 alcaldes. El resto de los partidos, al no tener movimientos internos, presentaron sus candidatos a las elecciones generales sin tener que presentarse a las primarias.

En 2005, primera vez en 50 años, los hondureños votaron por Vicepresidente, figura que estuvo en vigencia hasta 1954 y que fue sustituida por tres designados presidenciales, escogidos directamente por el Presidente.

Las elecciones se hicieron 'estrenando' la nueva Ley Electoral y de las Organizaciones Políticas de mayo de 2004, que trajo como novedades la reducción del tiempo de campaña, el voto directo para la elección de los diputados y la cuota del 30 por ciento de participación de las mujeres en los cargos de elección popular.

En estas votaciones hubo un estimado de 40 por ciento de abstención de la población electoral y los candidatos ganadores fueron Porfirio Lobo Sosa por el PN y Manuel Zelaya Rosales por el PL.

Ese mismo año, en noviembre, Manuel Zelaya ganó el proceso electoral.

Mañana, los hondureños acudirán a la sextas elecciones primarias e internas teniendo como antecedente algunos incidentes: primero, el cambio de fecha de las elecciones pospuestas del 16 de noviembre al 30 del mismo mes por la emergencia en el país debido a las lluvias y, segundo, la Corte Suprema de Justicia resolvió volver a los designados presidenciales. Cuatro movimientos del Partido Nacional y cinco del Liberal irán a las elecciones primarias.

'Se fortalece el bipartidismo con las primarias'

El abogado y politólogo Ernesto Paz, que ha escrito varias investigaciones sobre elecciones y procesos democráticos en el país, comparte con LA PRENSA un análisis sobre los próximos comicios internos. Paz establece que el escrutinio de diputados es más complejo y controversial por el sistema manual de contar los votos y las marcas.

1.Las elecciones internas y primarias de las dos fuerzas políticas más grandes de Honduras cada día se parecen más a una primera vuelta de los sistemas que tienen dos.

'Ésta es una tendencia muy marcada en América Latina. Creo que en Centroamérica Honduras es el único país que mantiene el sistema de una vuelta.

En esta primera vuelta se elegirá al próximo presidente de Honduras (2010-2014) y a la mayoría de diputados y alcaldes. Los otros partidos serán los 'partidos bisagra' de las coaliciones reales o formales que se formen a partir de noviembre de 2009.

2. Nunca antes la autoridad estatal, TSE, se había involucrado tanto en este tipo de elecciones. Recordemos que se trata de elegir a los candidatos a cargos de elección popular y autoridades de los partidos. Esta vez el TSE descalificó a candidatos aprobados e inscritos por los partidos.

3. El TSE no es supremo porque la última palabra en materia electoral la tiene la Corte Suprema de Justicia. La CSJ tampoco es suprema porque en materia de derechos humanos la Cidh está encima de la CSJ. Honduras aceptó la jurisdicción obligatoria de la Cidh desde 1978.

4. Globalmente existen menos riesgos para hacer fraude en las elecciones de Presidente y de alcaldes; sin embargo, existe mayor riesgo de manipulación en las elecciones de diputados. El escrutinio de la elección de candidatos a diputados es más complejo y controversial por el sistema manual de contar los votos y las marcas.

5. Se confirma la tendencia a fortalecer el bipartidismo. Se confirma la tendencia -en los dos partidos- a reproducir y perpetuar en el poder a las élites tradicionales que históricamente han manejado a los partidos.

Los 'dinosaurios' dan paso a los 'bebesaurios' y no hay una real circulación de las élites.