Capitalinos buscan desesperados las segundas dosis contra el covid

La incesante ola de contagios y muertes ha motivado a cientos de hondureños a buscar completar su inmunización en días que nos les toca Confirman cuarto caso de hongo negro.

Ciudadanos hicieron largas filas durante horas para poder ingresar al centro de vacunación de la Upnfm. En cambio, en el Campo de Parada Marte fue escasa la asistencia de la población. Aplican la segunda dosis de Pfizer a nivel nacional.
Ciudadanos hicieron largas filas durante horas para poder ingresar al centro de vacunación de la Upnfm. En cambio, en el Campo de Parada Marte fue escasa la asistencia de la población. Aplican la segunda dosis de Pfizer a nivel nacional.

TEGUCIGALPA

El inicio de la aplicación de las segundas dosis de las vacunas anticovid-19 en el país provocó desesperación en cientos de hondureños y particularmente en los capitalinos que acudían masivamente a todos los centros de inoculación habilitados.

En varios de estos sitios las filas eran casi interminables, hubo imprudentes aglomeraciones, e incluso, zafarranchos y una persona desmayada.

El temor a quedar sin la oportunidad de poder completar el esquema de vacunación contra esta enfermedad -que incluye dos dosis- ha llevado a la población a perder la calma y a acudir a los puntos de vacunación disponibles, sin ser el día en el que le tocaba la segunda dosis.

Prueba de esta zozobra manifiesta sucedió ayer en varios centros destinados para aplicar las vacunas anticovid-19 en las grandes ciudades del país, pero en especial en la capital. Al campus de la Universidad Pedagógica Nacional Francisco Morazán (UPNFM) fue uno de los sitios a donde la ciudadanía llegó masivamente para aplicarse la segunda dosis del fármaco de Pfizer, tal y como estaba previsto por las autoridades de la Secretaría de Salud.

Fue aquí donde una persona de la tercera edad sufrió un desmayo, después de estar más de cinco horas parada haciendo fila y bajo el inclemente sol de la mañana, esperando ser atendida.

Confusión

Sin embargo, no todos debieron de asistir ayer 20 de julio, sino que contar 28 días después de su primera vacuna. Viendo lo que sucedió, la mayoría de la gente no acató esta disposición y llegó a los puntos de vacunación sin importar el día de su primera inoculación.

Hubo personas que llegaron a los sitios habiéndose aplicado la primera dosis el 23 de junio y todavía más tarde, lo que derivó en un caos total. Situación que ocurrió en el Instituto Central Vicente Cáceres y en otras zona del territorio nacional.

Por su parte, desde el gobierno se ha dicho en repetidas ocasiones que tienen en existencia más de un millón de dosis de distintas marcas, para aplicar segundas dosis a los ya inoculados con el primer contacto.

Hasta el domingo 18 de julio tenían en los almacenes del Programa Ampliado de Inmunizaciones (PAI), 851,972 dosis de Moderna, 213,974 de AstraZeneca y 115,122 de Pfizer.

Este mes se espera la llegada de 122,850 vacunas de Sputnik V, lo que vendría a terminar con la angustia de 40,000 personas a las que se les suministró la primera dosis en mayo de este año.

Por otra parte, se informó que un cuarto caso hongo negro se ha detectado en un paciente poscovid-19, confirmó la jefa de la Unidad de Vigilancia de la Salud, Karla Pavón. El estado del paciente es estable y se encuentra interno en el Hospital Escuela, recibiendo tratamiento con anfotericina B; es originario de Lejamaní, Comayagua.

"Es inaudito que no trabajen los siete días, 12 horas diarias"

Las autoridades del Consejo Hondureño de la Empresa Privada (Cohep) demandaron ayer mayor eficiencia en el proceso de vacunación.

“Necesitamos un verdadero sistema de salud que vele por la salud de los hondureños y que tomen decisiones que vayan con la problemática del país”, manifestó Juan Carlos Sikaffy, presidente del Cohep.

“En el tema de la vacunación han dejado mucho que desear, no podemos trabajar como burócratas ante una crisis mundial. No podemos trabajar de 8:00 a 4:00 y de lunes a viernes para vacunar a nuestro pueblo. Es inaudito que no trabajen los siete días de la semana, 12 horas diarias”, recriminó Sikaffy. Asimismo, solicitaron apoyo económico para que siga funcionando el triaje Juan Pablo II que maneja esa institución.

“Hacemos un llamado para que todas las empresas se puedan unirse a donar fondos para lograr la sostenibilidad”.

La Prensa