Albergues reciben más de 15,000 afectados de Cortés

En San Pedro Sula funcionan más de 116 centros en los que hay habitantes de La Lima, Choloma, Villanueva, Pimienta y de diferentes zonas de la Capital Industrial.

En el departamento hay más de 47,000 personas en refugios. Fotos: Amílcar Izaguirre.
En el departamento hay más de 47,000 personas en refugios. Fotos: Amílcar Izaguirre.

San Pedro Sula.

Junto con su esposo, Isabel Mazariegos pasó una noche y un día en el techo de su casa en la colonia Céleo Gonzales durante la tormenta tropical Eta.

Mazariegos recuerda cómo su hijo mayor, que sirve como voluntario en el Cuerpo de Bomberos, se desesperó por rescatarlos de las inundaciones.

“Él fue a rescatarnos aunque fuera en flotadores él iba, porque estaba desesperado, no había lanchas, pero por la corriente era imposible salir”, contó entre lágrimas la madre de cuatro hijos.

Tenemos un control y sabemos que los albergues están prácticamente llenos.

Alex Estévez, subcomisionado de Copeco.

Los esposos eran dueños de una pulpería y un negocio de comidas, ahora se han quedado sin nada, ya que hasta el techo de su casa perdieron.

“Las estufas y lo que no se perdió en Eta lo perdimos con Iota. No esperábamos que se volviera a inundar, nosotros habíamos regresado a limpiar con la esperanza de volver”.

Mazariegos tiene unos 18 días de estar albergada en el Instituto María Auxiliadora en barrio Guamilito, en donde hay unas 25 familias más. En este lugar lo que más requieren los damnificados son colchonetas.

La casa de madera de doña Ana Rosa Licona (67 años) en la colonia Kitur, de la Rivera Hernández, está a punto de caerse porque como ella dice “se tambaleó con las tormentas”.

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Isabel Mazariegos llora al contar cómo las tormentas la dejaron sin casa.

Ella se encuentra albergada en la escuela Alex Alanis Lagos junto con su hija, nietos y bisnietos. “Estamos albergados desde el 5 de noviembre. No hemos podido entrar a ver la casa porque ahí sigue inundado”, lamentó.

Licona dijo estar preocupada porque les notificaron que hasta diciembre pueden estar en el albergue, pero ellos no tienen adónde ir y a su casa no saben si podrán volver.

La tormenta Eta obligó a Licona a salir de su casa solo con la ropa que andaba puesta y pasar sus días junto con sus familiares en un bus estacionado en el bulevar hacia La Lima.

Con las inundaciones causadas por la tormenta Iota, Doris Suyapa Reyes fue trasladada junto con sus hijos al albergue de Wonderland en la 33 calle. Reyes proviene de la colonia Nuevo San Juan, de La Lima, donde las lluvias dejaron pérdidas totales.

Después de Eta fuimos a la casa a botar camas, muebles y luego se inundó otra vez.

Vilma Meza, damnificada de la Planeta.

Reyes compartió que hasta el techo de la casa perdieron.

Aunque a algunos albergues han llegado brigadas médicas, la mayoría de afectados necesitan ayuda psicológica, porque haberlo perdido todo los tiene tristes y deprimidos.

Alex Estévez, subcomisionado regional de la Comisión Permanente de Contingencias (Copeco), declaró que con la tormenta Iota fueron sumando más albergues como iglesias, centros de alcance, escuelas e incluso empresas.

Aunque actualmente están haciendo un recuento, ya registran 116 albergues en San Pedro Sula con 15,657 personas que provienen de La Lima, Choloma, Cofradía, Chamelecón, Rivera Hernández, Céleo Gonzales y la Planeta.

“Seguimos haciendo un recuento porque continúan las crecidas y siguen las evacuaciones”, indicó Estévez. En Cortés hay 458 albergues con más de 47,732 personas.

La Prensa