Coronavirus: Capitalinos abarrotan bancos y supermercados

Fue notoria la aglomeración de personas en la zona de mercados.Hubo orden en supermercados y bancos, adonde se tomaron estrictas medidas.

El mayor conglomerado de compradores se registró en la zona de los mercados, otros capitalinos optaron por hacer sus compras en meercadditos y pulperías para evitar las largas filas que se formaron para abastecerse de alimentos.
El mayor conglomerado de compradores se registró en la zona de los mercados, otros capitalinos optaron por hacer sus compras en meercadditos y pulperías para evitar las largas filas que se formaron para abastecerse de alimentos.

TEGUCIGALPA.

Miles de capitalinos madrugaron y salieron ayer a las calles. Hicieron filas afuera de bancos, farmacias, mercaditos y supermercados.

Algunos cumplieron la normativa de guardar el metro de distancia entre uno y otro. Otros portaron mascarillas y guantes como medida de protección y llevaron gel; pero en la zona de los mercados no se cumplió la medida y hubo aglomeración de personas.

Desde las 5:00 am se observaron las filas de personas y vehículos, la desesperación por abastecerse de alimentos, realizar transacciones bancarias y comprar medicamentos fue parte de las actividades que realizaron los capitalinos.

“Me vine temprano porque hay que tener dinero, con esta emergencia no se sabe cómo nos va a tocar y lo mejor es tener efectivo y después me voy a comprar la comida”, dijo Ernestina García, quien hacía fila para ingresar en un banco.

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Militares apoyaron en la desinfección en los accesos a los mercados y supermercados en el país. La Policía ayudó a varios de los compradores que se abastecieron ante el toque de queda.

Desde las 7:00 am abrieron las farmacias, panaderías, tortillerías y supermercados, no así las agencias bancarias que abrieron sus puertas hasta las 9:00 am, lo que generó malestar en algunas personas que hacían fila desde la madrugada.

Tanto a los pobladores del Distrito Central como Choluteca y La Ceiba se les permitió abastecerse, pues en las tres ciudades se ha decretado el toque de queda absoluto que tras las compras ayer se reanudó a las 5:00 pm.

Previenen coronavirus. La Guardia de Honor Presidencial se sumó ayer a las tareas de prevención en salud para evitar la propagación del coronavirus y se apostó en varios puntos de la capital para desarrollar una jornada de limpieza y fumigación en los principales mercados y supermercados de la capital. Varios equipos se encargaron de desinfectar a cada uno de los compradores antes que ingresaran a hacer sus compras, les aplicaron una solución para destruir cualquier virus, bacteria u hongo. Esa solución se aplicó en las carretas de los supermercados, en las manos y en el calzado de los clientes. Eso a los compradores les dio mayor tranquilidad.

Además, los elementos militares también trabajaron en labores de limpieza en las calles bajo la jornada que se denominó Corriendo y limpiando.

“Se desplazaron varios equipos de las Fuerzas Armadas. Se tomaron medidas para garantizar que los espacios adonde circularan contaran con las medidas de bioseguridad”, explicó José Coello, vocero de Fusina.

Uno de los requisitos que se impuso para entrar a los establecimientos fue que toda persona debía usar mascarilla y en el ingreso se les proporcionaba gel para evitar la contaminación. “Básico es evitar la propagación del virus que es lo que tiene afectadas a varias personas a nivel mundial; por lo tanto, debemos evitar que en Honduras se propague, y por eso se invita a la población a que tome las medidas necesarias”, dijo Coello. En algunos de los supermercados se observó a personal tomando la temperatura de los clientes que ingresaban para asegurar que ninguno presentara sintomatología que lo ubicara como sospechoso de COVID-19.

Temor

Pese a todas las medidas para garantizar la bioseguridad, el temor invadió a los capitalinos. “Da miedo andar en la calle, solo compraré comida porque parece que este aislamiento será por varios días y entonces hay que tener provisión para estar encerrados”, dijo Óscar Ramírez, vecino de la colonia Kennedy.

En las filas que se formaron afuera de los establecimientos comerciales que suplen alimentos y servicios bancarios había personas de la tercera edad, pese a la prohibición del Gobierno para que no acudieran a estos lugares. “Tengo que salir porque no tengo quien me haga los mandados. Vine de jalón porque no había transporte, pero tenía que comprar mi medicina”, explicó Otilia Lemus, vecina de La Cañada.


La Prensa