Dos de cada 10 hondureños padecen de obesidad

La mayor innovación tecnológica en la industria y el aumento de la productividad también suponen efectos en los sistemas alimenticios, sugieren investigaciones

La obesidad en mujeres de 18 años y más en la región alcanzó el 27.9%, mientras que para hombres de la misma edad fue de 20.2%.
La obesidad en mujeres de 18 años y más en la región alcanzó el 27.9%, mientras que para hombres de la misma edad fue de 20.2%.

San Pedro Sula, Honduras.

En América Latina y el Caribe, la región con una de las tasas de malnutrición por peso excesivo más altas del mundo, viven 262 millones de personas con sobrepeso.

De esa cantidad, unos 105 millones son adultos con obesidad (62 millones son mujeres y 43 millones hombres), revela el Panorama de la seguridad alimentaria y nutricional 2019, elaborado por diferentes agencias de Naciones Unidas.

En términos generales, la obesidad genera pérdidas económicas y reduce la competitividad de cualquier país, al significar mayores costos al erario público para tratar enfermedades asociadas a esta condición, menor productividad laboral, mayores gastos para la población y pérdida de calidad de vida.

LEA: El 52% de las mujeres en Honduras tienen obesidad

Uno de cada cuatro adultos sufre de obesidad en Honduras.

El estudio

Los costes económicos de la obesidad y el sobrepeso, hecho por la Universidad de Lyon en Francia, señala que uno de los tantos impactos económicos de esta pandemia es el costo médico directo.

“La obesidad está relacionada con mayor riesgo de varias afecciones de salud graves, como hipertensión, diabetes tipo 2, enfermedad coronaria, accidente cerebrovascular, asma y artritis”. El gasto médico directo en el diagnóstico y tratamiento de estas afecciones, por lo tanto, es probable que se incremente con el aumento de los niveles de obesidad, sugiere el estudio.

La intensificación de la producción y el incremento de la productividad, la innovación tecnológica en la industria que ha contribuido a un mayor grado de procesamiento de alimentos, las mejoras en las infraestructuras y canales de comercialización, y la expansión de las cadenas y de los comercios de comida rápida, han tenido un efecto colateral en los sistemas alimentarios.

Tales cambios han facilitado la oferta de productos alimenticios y bebidas a menores precios relativos, pero a menudo altos en azúcares, grasas y sal, contribuyendo a la epidemia del sobrepeso y la obesidad, y las enfermedades no transmisibles, expone Naciones Unidas.

El reciente informe Alimentos y bebidas ultraprocesados en América Latina: ventas, fuentes, perfiles de nutrientes e implicaciones, que publicó la Organización Panamericana de la Salud (OPS), muestra que las ventas de alimentos y bebidas ultraprocesados crecieron en 8.3% de 2009 a 2014, el último año para el que se contaba con datos, y proyecta que han aumentado otro 9.2% para este año.

El consumo de alimentos ultraprocesados sigue en aumento en América Latina y el Caribe.

“Estamos observando el principio de una epidemia de consumo de alimentos ultraprocesados. Su venta crece de forma desproporcional en comparación con la de otros alimentos, invadiendo los platos con productos que no contribuyen a la buena salud”, indicó Fabio da Silva Gomes, asesor regional en Nutrición de la OPS.

En Honduras.

Hoy, uno de cada cuatro adultos sufre de obesidad y de mantenerse esa tendencia, la prevalencia de este trastorno en adultos alcanzaría el 30% para el año 2030, según el estudio hecho por la FAO, la Organización Panamericana de la Salud/Organización Mundial de la Salud (OPS/OMS), Unicef y el Programa Mundial de Alimentos de las Naciones Unidas.

En Honduras, de acuerdo con estimaciones de especialistas, el 52% de la población tiene sobrepeso y de esa cantidad, el 21% son personas con obesidad.

El panorama elaborado por la ONU indica que en América Latina y el Caribe hay más de cuatro millones de niños y niñas menores de cinco años con sobrepeso, equivalente al 7.5% de la población infantil en la región.

Reportes regionales revelan la tendencia de la obesidad en adultos y niños.

A nivel nacional, la incidencia de casos de infantes con sobrepeso es una de las más bajas (5.7%), solo arriba de Haití (3.8%) y Guatemala (5.0%). En contraste, los tres países con mayor prevalencia en la región son: Bolivia (10.1%), Trinidad y Tobago (11.7%) y Paraguay (12.2%).

Aún más alarmante, la investigación señala que hay más de 11 millones de adolescentes con obesidad, equivalente al 10% de los jóvenes a nivel de ALC.

“Estamos viendo que estos niños de 10 o 12 años ahora, dentro de cinco años serán los adolescentes con obesidad y luego, si no le ponemos un alto a esta situación, dentro de otros cinco años, serán los adultos con obesidad”, dijo Mirna Lacayo, profesora del Departamento de Educación Física de la Universidad Pedagógica Nacional Francisco Morazán (UPNFM).

A través de esta división, la Pedagógica ha desarrollado diferentes investigaciones encaminadas a hacer consciencia sobre la que consideran la verdadera pandemia de este siglo.

“En los resultados que hemos obtenido arrojan que las niñas tienen mayor sobrepeso y el principal problema con ellas es que ellas hacen menos actividad física. Supuestamente las mujeres vamos a vivir más tiempo, pero no queremos vivir ese tiempo sin calidad de vida”, añadió la profesora Lacayo.

A su criterio, es fundamental que en los diferentes espacios, ya sea laborales, educativos y en especial familiares, se promueven un estilo de vida saludable y buenos hábitos alimenticios.