La mayor incidencia del mal de Chagas en el departamento de Intibucá se registra en San Francisco Opalaca.
Actualmente se reportan 387 casos positivos en niños y niñas menores de 15 años, que están siendo tratados y representan el nueve por ciento de la población joven de ese rango.
Genera esperanzas
La Cooperación Canadiense, Acdi, para combatir al vector transmisor de esta enfermedad ha realizado labores de fumigación en 2,054 viviendas.
Organizaciones como Visión Mundial, Fundevi, la Bolsa Samaritana de Estados Unidos, el Proyecto Especial para la Seguridad Alimentaria/FAO-AECI y Pesa han iniciado un proceso de construcción de 1,100 viviendas con el objetivo de prevenir la enfermedad.
Este proyecto genera esperanzas en los pobladores, quienes ante sus limitaciones económicas agradecen la ejecución de esta obra.
Proyecto
El Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo, Pnud, a través del proyecto Sistema de Observatorios para el Seguimiento de las Metas del Milenio, ejecutó un estudio para medir los avances, los retrocesos y las dificultades que presentan los municipios objeto de atención en el Occidente.
Intibucá fue seleccionado para realizar un estudio que permitiera obtener una base de datos reales para identificar los problemas y sus soluciones.
Un dato alarmante se generó al comprobar que por las condiciones extrema de pobreza las viviendas de los 9,000 pobladores del municipio representaban un riesgo para la salud por ser estos sitios donde se propagaba el vector transmisor del mal de Chagas.
Cuando se dieron a conocer los resultados la respuesta fue casi inmediata y en agenda se estableció como prioridad impulsar un proyecto de construcción y mejoramiento de viviendas de las familias en la comunidad de Montaña Verde, una de las 34 comunidades afectadas por la enfermedad.
“La demanda de vivienda era una prioridad y contribuirá a mejorar las condiciones de salud. Son 1,864 familias que se beneficiarán, agradecemos el apoyo para la realización de esta obra”, dijo José Antonio Velásquez, vecino del sector.
El hacinamiento y las casas con techo de zacate, paredes de palo o bahareque y pisos de tierra pronto serán un recuerdo para las familias lencas de Intibucá.
“No se ha visto el color político, estamos viendo la pobreza extrema. Muchas aldeas no tienen acceso y sus habitantes tienen que caminar hasta ocho horas para recibir atención médica.
El mal de Chagas provocó la muerte de muchas personas y esperamos que ahora logremos erradicarlo”, manifestó Ignacio Sánchez, alcalde de San Francisco Opalaca.
El mal de Chagas se contrae a través de los excrementos de la chinche picuda, que tras picar defeca y al rascarse el parásito se transmite a las células.
Posteriormente, esta dolencia puede transmitirse por vía vertical, de madre a hijo, o por transfusión y trasplante.
Techos
El mal ataca con mayor fuerza a los que habitan en casas con techos de material vegetal, pisos de tierra y paredes de adobe.
Desnutrición
En San Francisco Opalaca hay 1,628 niños menores de cinco años, de los cuales el 85 por ciento se encuentran en estado de desnutrición.