¿Quién es Abdul El-Sayed, el primer senador musulmán en la historia de EEUU?
El-Sayed, un médico que nunca había ocupado un cargo público, obtuvo un escaño en el Senado de Estados Unidos por Michigan y se convirtió en el primer musulmán al llegar a esa cámara legislativa
- Actualizado: 04 de noviembre de 2026 a las 09:22 -
Abdul El-Sayed se convirtió en el primer senador musulmán de Estados Unidos tras ganar un escaño por Michigan, un hecho histórico que marca un precedente en la representación religiosa dentro de la Cámara legislativa del país.
El triunfo del candidato demócrata se produjo durante las elecciones de mitad de mandato, una jornada en la que su partido también consiguió recuperar el control del Congreso durante el resto de la presidencia de Donald Trump.
El-Sayed nació en 1984 en Rochester Hills, una localidad situada en las afueras de Detroit, Michigan. Su padre, Mohamed, es originario de Egipto. Después de que sus padres se separaran cuando él tenía tres años, creció junto a su padre y su madrastra, Jacqueline Johnson.
Su formación académica estuvo vinculada principalmente a la medicina y la salud pública. Estudió en la Universidad de Michigan y en la Universidad de Columbia, donde se especializó en epidemiología, disciplina dedicada al estudio de la distribución y las causas de las enfermedades en las poblaciones.
En 2015, su trayectoria profesional dio un salto importante cuando fue nombrado director ejecutivo del Departamento de Salud de Detroit. El cargo le permitió ganar reconocimiento nacional por su trabajo en el ámbito sanitario y lo acercó al escenario político estadounidense.
Tres años después, decidió competir por la gobernación de Michigan como aspirante del Partido Demócrata. Aunque logró posicionarse entre los principales contendientes en las primarias, terminó en segundo lugar, con una diferencia superior a los 20 puntos porcentuales frente a Gretchen Whitmer, quien posteriormente ganó dos elecciones para gobernar el estado.
Su llegada al Senado estuvo precedida por una campaña especialmente disputada. El médico, que hasta entonces no había ocupado ningún cargo de elección popular, tuvo que enfrentar divisiones dentro de su propio partido y una contienda marcada por los cuestionamientos a sus posiciones políticas y religiosas.
Uno de los episodios más controvertidos ocurrió durante la recta final de la campaña, cuando Haley Stevens, demócrata a quien había derrotado por un estrecho margen en las primarias para la candidatura al Senado, manifestó su respaldo al republicano Mike Rogers.
Ante las preguntas de los periodistas sobre la polémica, El-Sayed respondió el domingo 1 de noviembre: "Este es un estado de 10 millones de personas que merecen mucho más de su gobierno. Estoy mucho más centrado en los 9.999.998 que no son de los que ustedes están hablando".
En el mismo discurso, defendió su visión de un país en el que las diferencias religiosas y culturales no representen obstáculos para participar en la vida política. "Querían un Estados Unidos demasiado pequeño para algunos de nosotros. Sabemos que este es un Estados Unidos lo suficientemente grande para todos nosotros", expresó.
La proclamación de su victoria llegó el miércoles 4 de noviembre, casi cinco horas después del cierre de los centros de votación. Durante su discurso ante sus simpatizantes, el demócrata cuestionó el tono de la contienda y sostuvo: "Se volcaron por completo en una de las campañas más sucias que hemos visto en mucho tiempo... por mi nombre y mi fe".
Aunque Whitmer había respaldado a Stevens durante las primarias, posteriormente manifestó su apoyo a El-Sayed tras su victoria en la nominación demócrata.
Su candidatura reunió respaldos de distintas corrientes del Partido Demócrata. Entre sus principales aliados estuvieron el senador Bernie Sanders y la congresista Alexandria Ocasio-Cortez, representantes del sector progresista. También recibió el apoyo del expresidente Barack Obama.
En materia económica y social, El-Sayed defendió una agenda de izquierda que incluyó mayores impuestos a los multimillonarios para financiar un sistema de cobertura sanitaria universal.