Le dio trabajo, dinero y una casa, pero Jesse Guardado terminó asesinándola
Tras salir de la cárcel, Jesse Guardado recibió ayuda de una mujer, a quien mató años después. Hoy será ejecutado mediante inyección letal en Florida
- Actualizado: 05 de noviembre de 2026 a las 10:55 -
Jesse Guardado, de 64 años, fue condenado a muerte en Florida por asesinar a golpes y puñaladas a una mujer de 75 años que lo había ayudado después de que saliera de prisión. ¿Qué se sabe sobre su historial criminal?
Según los registros policiales, la víctima se llamaba Jackie Malone y era una mujer de 75 años que le había prestado dinero, alquilado una vivienda y ayudado a conseguir trabajo a Jesse Guardado después de que saliera de prisión.
El crimen ocurrió el 13 de septiembre de 2004 en el condado de Walton, Florida. Según los registros judiciales, Guardado llegó hasta la casa de Malone con una palanca metálica y un cuchillo. La mujer lo dejó entrar después de que este le dijera que necesitaba utilizar el teléfono, pero terminó siendo atacada hasta morir.
La relación entre ambos había comenzado meses antes, cuando Malone, quien trabajaba como agente inmobiliaria y contratista, conoció a Guardado poco después de que este recuperara su libertad condicional por condenas anteriores por robo. En lugar de mantener distancia, la mujer lo ayudó a establecerse y encontrar oportunidades para trabajar.
De acuerdo con los documentos de la Legislatura de Florida, Malone le alquiló una casa, le prestó dinero en varias ocasiones y también intervino para que consiguiera empleo en una planta local de tratamiento de agua. Sin embargo, aquella relación terminó en un asesinato que posteriormente llevó a Guardado a recibir la pena capital.
La noche del 13 de septiembre de 2004, Guardado llegó a la vivienda de Malone armado con una palanca metálica y un cuchillo. Llamó a la puerta y, cuando la mujer abrió, le manifestó que necesitaba utilizar el teléfono.
Después de que Malone le permitió ingresar, Guardado comenzó a golpearla repetidamente en la cabeza con la palanca. La víctima intentó protegerse levantando los brazos, pero cayó al suelo. Entonces, el agresor continuó el ataque con un cuchillo y la apuñaló varias veces antes de cortarle la garganta.
La agresión llegó a un punto mortal cuando Guardado le provocó una herida en el corazón. El informe de autopsia determinó que Malone permaneció con vida hasta recibir esa puñalada. Los especialistas también encontraron fracturas y otras lesiones compatibles con los intentos de la mujer por defenderse.
Después de asesinarla, Guardado revisó las pertenencias de la víctima y se llevó varios objetos personales: su joyero, un maletín, un bolso y su teléfono celular. El robo se convirtió en una de las piezas importantes de la investigación policial.
Las autoridades lograron avanzar en la investigación después de que Guardado utilizara el teléfono celular de Malone y cobrara algunos de sus cheques. Estos movimientos permitieron relacionarlo con los bienes de la víctima y avanzar hacia su detención.
Posteriormente, Guardado confesó y se declaró culpable de asesinato en primer grado y robo con arma mortal. El caso llegó a juicio y el 15 de septiembre de 2005 un jurado lo declaró culpable de ambos delitos.
Los integrantes del jurado recomendaron por unanimidad la pena de muerte, con una votación de 12 a 0. El 13 de octubre de 2005, un juez formalizó la sentencia capital por el asesinato de Malone y le impuso, además, 30 años de prisión por el robo.
Después de recibir la condena, Guardado recurrió la decisión ante el Tribunal Supremo de Florida. Sin embargo, en 2007 ese órgano confirmó tanto las condenas como la pena de muerte. Un año después, en 2008, la Corte Suprema de Estados Unidos rechazó una petición presentada por su defensa.
En los años siguientes, el condenado también cuestionó el trabajo de sus abogados durante la etapa de imposición de la pena. Sostuvo que no investigaron ni presentaron adecuadamente determinadas pruebas atenuantes y que tampoco actuaron correctamente en relación con tres integrantes del jurado.
No obstante, en 2024 un panel de tres jueces del Tribunal de Apelaciones del Undécimo Circuito rechazó esos argumentos y confirmó la decisión judicial contra Guardado, manteniendo vigente la sentencia de muerte.
Más de dos décadas después del asesinato, el gobernador de Florida, Ron DeSantis, firmó una nueva orden de ejecución que establece el 5 de noviembre de 2026 como fecha para aplicar la pena capital contra Guardado en la Prisión Estatal de Florida.