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Las aceras, el parqueo de moda en San Pedro Sula
Los peatones se ven en desventaja ante el abuso de quienes acaparan espacios cada vez más escasos
- Actualizado: 11 abril 2018 /
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1 / 22En un centro de la ciudad en el que impera el desorden y el caos, las aceras se convierten rápidamente en solo un recuerdo del pasado, a la vista de que vendedores y automovilistas reclaman para sí cada vez más de estos importantes espacios para la circulación de las personas.
Recuperar estos espacios para el uso por el que fueron creados es una tarea de todos los implicados. -
2 / 22La proliferación de comercios informales en las aceras de la ciudad no solo reduce los espacios de circulación de los peatones, sino también de los automotores. -
3 / 22Los establecimientos que ocupan locales en edificios se ven muy afectados. En algunos casos han tenido que recurrir a 'reservar' los espacios públicos para no verse invadidos por los puestos de venta callejera. -
4 / 22La exhibición de mercancías acapara todo el espacio que puede y cuando la acera no es suficiente, las orillas de las calles terminan convertidas en 'ampliaciones' de puestos de venta, reduciendo los espacios para la circulación de vehículos y contribuyento a los embotellamientos. -
5 / 22En muchas calles, apenas hay espacio para la circulación de una sola fila de vehículos, por lo que estacionarse en alguna de estas calles es una tarea entre difícil e imposible. -
6 / 22Las faltas a la hora de estacionarse comienzon con los que tratan de aprovechar hasta el más mínimo espacio de estacionamiento en el que consideren que cabe su vehículo, así obstruya la esquina de las calles, algo que, en teoría, los dejaría expuestos a ser recogidos por las grúas municipales. -
7 / 22La falta de espacios frente a la necesidad de estacionarse acaba con los escrúpulos de muchos conductores que terminan por estacionarse sobre las aceras, negándole el derecho de circulación a peatones que no tienen más remedio que bajar a la calle para rodear el obstáculo. -
8 / 22Otros conductores parecen creer que si solo invaden parcialmente la acera no crean tanto problema. -
9 / 22Los taxistas aportan su parte en invadir las aceras, pues las usan como parada de descanso entre una carrera y la siguiente. -
10 / 22Los más insensibles simplemente convierten la acera en un estacionamiento y acomodan completamente su vehículo sobre estos espacios. Resuelven su problema sacrificando al peatón. -
11 / 22Otro conductor que convirtió la acera en su estacionamiento particular. -
12 / 22Mientras más grande el vehículo, más espacio ocupa sobre la acera. -
13 / 22La costumbre se convierte en ley y más cuando la autoridad no parece reaccionar a los malos hábitos de estacionamiento de los conductores. -
14 / 22Escenas como estas son comunes todos los días en las calles del centro de la ciudad. -
15 / 22La escasez de espacios y la abundancia de vehículos lleva a ocupar cualquier resquicio libre, así implique obstruir la salida de otros. -
16 / 22El problema parece extenderse más allá del centro, pues aún en otros sectores se observan vehículos estacionados sobre los espacios destinados al uso del peatón. -
17 / 22El desorden que provocan conductores y vendedores son el pan de cada día en el centro de San Pedro Sula. -
18 / 22Las aceras de la catedral San Pedro Apóstol figuran entre las más invadidas de la ciudad. -
19 / 22El recinto ha sido rodeado no solo de vehículos mal estacionados, sino de puestos de mercaderías. -
20 / 22La calle se convierte en la vitrina al aire libre de muchos vendedores, que exhiben sus mercaderías de esa forma. -
21 / 22Al peatón no le queda más remedio que circular por la calle, a riesgo de ser golpeados por los vehículos que pasan y con los que tienen que competir por el espacio de circulación. -
22 / 22Los vendedores se adaptan al espacio que ocupan tanto como pueden. Hasta a un portón cerrado se le puede sacar provecho para colgar una hamaca. Mientras más cómodos estén, menos necesidad sentirán de irse y el problema seguirá esperando una solución pendiente desde hace mucho.