San Pedro Sula, Honduras.
De pequeña ayudaba a sus padres a entretener a los niños en las misiones evangélicas que realizaban, fue así como Yolines Diarte Pacheco, mejor conocida como Yoly Pacheco, se enamoró del mundo de la ventriloquía, el arte de modificar la voz para imitar otras voces.
Aunque al inicio usaba calcetines para llamar la atención de los más pequeños, con el pasar de los años fue mejorando sus tácticas. Pacheco, quien estuvo de visita en Honduras para el evento “Sonríe en familia”, que organizó el ministerio Theos de San Pedro Sula, conversó en exclusiva con LA PRENSA y compartió el legado que quiere dejar a través de su trabajo.
“Quiero que los niños y las familias se enamoren de Jesús. Nuestro show es divertido, pero también queremos que las personas tengan un encuentro especial con Dios”, explicó la ventrílocua mexicana de 40 años.
En cada una de sus presentaciones, Yoly hace reír a grandes y chicos con las aventuras de personajes como Goyita la Tortuguita, Junior, Plumitas, Maggie, entre otros, y a través de su presentación transmite un mensaje evangelístico que toca los corazones de los que asisten a verla.
Para prepararse se inspira en las anécdotas que ha vivido con su hija Lindsay, una joven de 17 años. De igual forma apunta las ideas que se le vienen a la mente y a veces improvisa sus temas.
Pasión
Al consultarle qué es lo más difícil que ha vivido en su carrera, Yoly responde sonriente: “Lo más difícil es pasar en varios aeropuertos”.
Para esta madre y esposa, su trabajo es su gran pasión y afirma que desea hacerlo hasta que esté “viejita”.
“Amo tanto lo que hago que me cuesta pensar qué es lo más difícil.
Quiero seguir haciendo esto hasta que esté bien viejita y hasta que Dios me lo permita. El hecho de que las personas decidan aceptar a Jesús después de cada presentación me motiva a seguir adelante”, expresa.
Un consejo a la iglesia
Yoly opina que ser cristiano va más allá de ser una buena persona, la ventrílocua comenta que hay tener una relación verdadera con Dios. “Creo que hay muchos cristianos que se han vuelto muy “cómodos”, o sea, que creen que solo con ir a la iglesia y ser buena persona es todo, pero ¿qué tal está tu relación y tu tiempo a solas con Dios?, eso es algo que también me gusta compartir en mis visitas”.
En ocasiones, Pacheco también toca el tema del abuso sexual en niños, pero lo hace de una manera muy cuidadosa. “No lo hago en todos los shows, pero a veces vamos a escuelas bíblicas o campamentos y encontramos a niños que han sufrido este problema, y nos ha tocado hablar con sus padres. También lo menciono como una forma de que los pequeños sepan que esto no es culpa de ellos y que busquen ayuda si algo malo les está pasando y estén alerta”, concluyó.
De pequeña ayudaba a sus padres a entretener a los niños en las misiones evangélicas que realizaban, fue así como Yolines Diarte Pacheco, mejor conocida como Yoly Pacheco, se enamoró del mundo de la ventriloquía, el arte de modificar la voz para imitar otras voces.
Aunque al inicio usaba calcetines para llamar la atención de los más pequeños, con el pasar de los años fue mejorando sus tácticas. Pacheco, quien estuvo de visita en Honduras para el evento “Sonríe en familia”, que organizó el ministerio Theos de San Pedro Sula, conversó en exclusiva con LA PRENSA y compartió el legado que quiere dejar a través de su trabajo.
“Quiero que los niños y las familias se enamoren de Jesús. Nuestro show es divertido, pero también queremos que las personas tengan un encuentro especial con Dios”, explicó la ventrílocua mexicana de 40 años.
| Yoly participó en el evento “Sonríe en familia”. Fotos: Wendell Escoto
|
Para prepararse se inspira en las anécdotas que ha vivido con su hija Lindsay, una joven de 17 años. De igual forma apunta las ideas que se le vienen a la mente y a veces improvisa sus temas.
Pasión
Al consultarle qué es lo más difícil que ha vivido en su carrera, Yoly responde sonriente: “Lo más difícil es pasar en varios aeropuertos”.
Para esta madre y esposa, su trabajo es su gran pasión y afirma que desea hacerlo hasta que esté “viejita”.
“Amo tanto lo que hago que me cuesta pensar qué es lo más difícil.
Quiero seguir haciendo esto hasta que esté bien viejita y hasta que Dios me lo permita. El hecho de que las personas decidan aceptar a Jesús después de cada presentación me motiva a seguir adelante”, expresa.
| También visitó el área de niños del hospital Mario Catarino Rivas y el asilo de ancianos Perpetuo Socorro.
|
Yoly opina que ser cristiano va más allá de ser una buena persona, la ventrílocua comenta que hay tener una relación verdadera con Dios. “Creo que hay muchos cristianos que se han vuelto muy “cómodos”, o sea, que creen que solo con ir a la iglesia y ser buena persona es todo, pero ¿qué tal está tu relación y tu tiempo a solas con Dios?, eso es algo que también me gusta compartir en mis visitas”.
En ocasiones, Pacheco también toca el tema del abuso sexual en niños, pero lo hace de una manera muy cuidadosa. “No lo hago en todos los shows, pero a veces vamos a escuelas bíblicas o campamentos y encontramos a niños que han sufrido este problema, y nos ha tocado hablar con sus padres. También lo menciono como una forma de que los pequeños sepan que esto no es culpa de ellos y que busquen ayuda si algo malo les está pasando y estén alerta”, concluyó.