El embajador de Japón acreditado en Honduras, Osamu Shiozaki, fue el anfitrión de la recepción para celebrar el natalicio del emperador Akihito, en compañía de diplomáticos y la comunidad nipona en el país.
A la velada, cuyo escenario fue en el salón Real del hotel Intercontinental, acudieron personalidades de la sociedad capitalina como invitados especiales. Los actos protocolarios fueron presididos por el embajador Shiozaki y el representante de la Cancillería hondureña, Eduardo Rosales, e iniciaron con la entonación de los himnos de ambas naciones.
Amistad y cooperación
El diplomático nipón se dirigió a los invitados con un mensaje de bienvenida recordando datos importantes de la magna celebración y reafirmando los lazos de amistad y cooperación que existen entre Honduras y el país anfitrión del festejo.
Luego invitó a los presentes a levantar sus copas para brindar por su majestad el emperador Akihito.
Los congregados disfrutaron del bufé de comida japonesa que incluyó sushi y sashimi, acompañados de sake.
Gracias al ameno ambiente que reinó la elegante reunión se prolongó durante varias horas.