Quizá parezca redundante mencionar que Leticia de Oyuela, quien hoy 20 de agosto cumpliría 75 años de nacimiento, entregó su vida a la historia, al arte y a la promoción de la cultura.
Sus 26 libros publicados, su labor con la editorial Nuevo Continente (en sociedad con el poeta óscar Acosta), la fundación de la Galería de Arte Leo y las opiniones de sus amigos y conocidos bastan. Pero, en país dado al olvido, vale la pena continuamente recordar el aporte que esta dama hizo a la patria que siempre amó.
Se antoja en este momento comparar el trabajo de Leticia de Oyuela al realizado por Helen Umaña en el campo de la literatura. Ambas se volvieron una especie de arqueólogas, por su silenciosa labor en archivos, la confección de un sinnúmero de fichas y la publicación de textos que se convierten en un punto de partida obligado para investigadores e interesados en la pintura o la literatura.
“Constructores artísticos entre siglos”, publicado por Grupo OPSA, es la materialización de muchos años de estudio e investigación realizados por doña Lety. Más de 270 páginas de una edición que está a la altura de publicaciones especializadas en esta rama.
Aporte invaluable
En los próximos días, el Grupo OPSA, a través de los medios de comunicación que lo conforman, anunciarán los puntos de venta de la obra.
Pero ya el martes Jorge Canahuati Larach, presidente del Grupo, presidió un encuentro en el capitalino hotel Intercontinental, adonde se presentó oficialmente “Constructores artísticos entre siglos”.
Y la noche del jueves, en la Casa Ramón Rosa, sede de la Fundación para el Museo del Hombre Hondureño, de nuevo se mostró la publicación ante un selecto grupo de personas.
Santos Arzú Quioto, artista que reside en Tegucigalpa, y que en el libro aparece junto con Armando Lara en el apartado titulado “Las señales del siglo XXI: pintores entre siglos”, dice que el texto es “un punto de referencia obligado cuando se quiere profundizar sobre la plástica hondureña”.
Además, la considera una publicación “fundamental para nosotros como artistas, por la retroalimentación obtenida de su lectura”.
Félix Oyuela, esposo de doña Lety, comparte que la intención para un fruto es “sacar un libro con los escritos que Lety escribió para diario El Heraldo”.
Mientras que Roque Zelaya, quien próximamente comenzará a publicar una columna en ese mismo medio, considera que gracia al apoyo de doña Lety salió del anonimato: “Yo no tengo más que cariño, admiración y un profundo respeto para ella”.
“Doña Leticia siempre estará presente entre nosotros”
La designada presidencial María Antonieta Guillén de Bográn fue una de las invitadas a la presentaciónde “Constructores artísticos entre siglos” en el hoter Intercontinental de Tegucigalpa.
En sus primeras palabras la funcionaria dijo que con la publicación de libro se confirma que “el ser humano es inmortal mientras se le recuerda, es lo que está sucediendo esta noche”.
Respecto a la autora, Leticia de Oyuela, expresó: “Ella será recordada mientras exista el interés y la vida en Honduras, no sólo por el agradecimiento de todas las personas a quienes ayudó en el desarrollo de sus carreras dentro del bello, pero difícil mundo del arte y la literatura”.
Reconoció que el mundo de las artes no es sencillo; sin embargo, destacó que en vida doña Leticia de Oyuela, supo conducirse con dignidad y altura; y por eso será recordada por generaciones.
Indicó que el mundo del arte y la literatura hay que sentirlo, hay que comprenderlo, asimilarlo: “y ella tuvo toda esa capacidad de hacerlo”.
“Doña Leticia siempre estará presente entre nosotros, por el legado de su pensamiento plasmado en tantas obras que ya son parte de la historia literaria de Honduras”, manifestó.
La designada destacó que el libro, reedición corregida y aumentada de “La batalla pictórica”, llega para aumentar el caudal de la cultura en Honduras.
Destacó que con libros como el editado por el Grupo OPSA “el país avanza en la cultura, se fomenta el arte y se enriquece a Honduras”.
“Algo muy bonito es que hoy estamos recordando a doña Lety con alegría, con admiración, y pensamos que su espíritu estará presente siempre entre nosotros, estimulando nuevos talentos”.
Describió a Leticia de Oyuela como una mujer sencilla, transparente, espontánea y con un extraordinario interés en la patria.
“Es una fuente de inspiración muy grande para las mujeres” añadió.
“Pienso en la felicidad de mi Lety ante esta producción”
San Pedro Sula. Félix Oyuela, esposo de doña Lety, también se refiere a la obra que el Grupo OPSA publica y a su autora.
“Lety dijo que necesitaba actualizar ‘La batalla pictórica’, porque cuando lo escribió, en 1995, no incluyó a algunos artistas. Además necesitaba corregir algunos datos. Tuvo la iniciativa de hablar con Jorge Canahuati, para saber si tenía interés de patrocinar está publicación. Nos sorprendió todo el entusiasmo de su parte”.
Don Félix manifiesta la alegría de su familia al ver este proyecto culminado: “Quedé impresionado con la diagramación y la impresión de la misma. Pienso en la felicidad de mi Lety ante tan grande producción. También mi familia está muy agradecida con la calidad del proyecto.
Y la mamá de Lety, mi suegra que tiene cien años de edad, quedó encantada con el libro”.
Además se refiere a la importancia que “Constructores artísticos entre siglos” tuvo para doña Lety: “Realizó muchas investigaciones, para ella era un libro importante porque nunca se había escrito algo así en el país. Incluso se preocupó por aclarar algunos conceptos erróneos”.
El ex alcalde de Tegucigalpa reconoció el trabajo del Grupo OPSA: “Ojalá que las demás empresas imitaran este tipo de actividades que tanto nos hacen falta. Éste es un claro apoyo a la cultura y al fortalecimiento de la identidad nacional. En este ramo de la cultura se carecen de fondos, por eso es importante la participación del Grupo OPSA en este proyecto”.
Don Félix también recuerda el aporte que hizo su esposa desde su columna semanal en diario El Heraldo, uno de los medios que conforman el Grupo OPSA: “Era una columna donde aportaba puntos de vista sobre temas de actualidad que ella consideraba relevantes”.
Para el levantamiento de textos, doña Lety se valía de los servicios de Yadira Eguiguren, quien labora como catedrática de la Universidad Pedagógica Nacional”.
“Fue una mujer enamorada de hablar siempre con la verdad”
Arturo Sosa trabajó en en el proyecto como coautor y además como editor.
Para Sosa, “es notable el esfuerzo de la escritora ya que publicó 25 libros; y notable el esfuerzo también de su esposo, el abogado Oyuela, hay que reconocerlo”.
También aprovecha para recordar el carácter de doña Lety: “Era una mujer con un humor muy fino, muy agudo. Siempre con mil preguntas dando vueltas en su mente y siempre con un eterno cigarrillo entre sus dedos. Veinticinco libros se dice fácil, pero no lo es hacerlos, especialmente, cuando los temas que tocaban esos libros iban desde temas tan variados como la minería colonial, el amor en los tiempos de la República, la Virgen María o el arte colonial religioso hondureño. Se necesita un enorme bagaje cultural y una profunda disciplina para investigar cuando se trata de escribir.
Es el segundo libro que Sosa elaborado de la mano de Leticia de Oyuela: “Tuve la suerte de trabajar con ella en dos de sus publicaciones; soy un hombre afortunado. Aunque debo de reconocer que en esta última obra más que un editor, soy la persona a la que el destino le encomendó la misión de cerrar el último libro de doña Lety. Un trabajo más que honroso y que no se puede etiquetar. También soy afortunado por estar en el momento preciso en que el Grupo OPSA decide convertirse en agente de cambio en el mundo editorial hondureño y apuesta con vehemencia a la difusión de la cultura y el arte nacional. En verdad, soy un hombre afortunado.
Añade este artista de la fotografía que cada domingo publica “Ruta 504” en LA PRENSA: “Presentamos el libro número 26 de Leticia de Oyuela. Aunque ella ya no nos acompaña físicamente, esta obra permanecerá con nosotros para siempre, al igual que su memoria. ¿Por qué? Por una sencilla razón: doña Lety fue una mujer enamorada de hablar siempre con la verdad, escribir solamente la verdad. Una convicción que compartió toda su vida con el Grupo OPSA.”