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Una dieta especial

  • Actualizado: 30 abril 2009 /

Creando buenos hábitos de alimentación en los niños con síndrome de down

    El síndrome de Down es un trastorno genético que origina que estos infantes tengan necesidades especiales, y su alimentación también debe serlo, se les debe crear buenos hábitos que sean balanceados.

    En un principio los niños con síndrome de Down crecen más rápido y antes que los demás, pero en los años siguientes la velocidad de crecimiento desciende, lo que los lleva a tener una estatura más baja que el promedio. Como resultado de esto, las necesidades de alimentos son menores, pero el “hambre” seguramente no disminuye, lo cual conduce a riesgo de sobre peso.

    También es común que el niño tenga hipotiroidismo, lo que también condiciona exceso de peso, “es un problema que se da en la tiroides y tiende a que la persona engorde o sobrepase los límites de lo que sería una persona normal, es cuando se convierte en personas obesas. Existe el hiperteroidismo y lo contrario que sería el adelgazamiento hasta producirles la muerte. Los niños no tienden a tenerla sino que son más propensas a adquirirlo porque no viven en un movimiento físico constante, los padres deben ponerlos a realizar actividades que cualquier persona puede realizar sino lo desarrollarán más rápido”, explica Melissa García, Licenciada en Pedagogía con Orientación Educativa, directora en la Fundación Hondureña de Capacitación Especial, Funhcae.

    Conoce

    El exceso de peso y obesidad en los niños con síndrome de Down agravan o propician las complicaciones típicas de esta enfermedad, como las enfermedades cardiacas y la hipotonía muscular.

    En el síndrome de Down la obesidad infantil condiciona al pequeño a sufrir de obesidad cuando sea adulto.

    Estos niños suelen tener varios problemas a la hora de masticar, debido a que es habitual que tengan complicaciones dentales como falta de piezas (puede que no salgan hasta los 4 ó 5 años), distribución anormal de los dientes (les salen primero los molares y luego los incisivos), tienen boca pequeña y lengua grande, y presentan hipotonía o “debilitamiento” de los músculos de la mandíbula. La mala masticación puede resultar en problemas de flatulencia (gases) y estreñimiento. Algunos si tienen una masticación perfecta, “pueden comer puré a cierta edad pero los que ya puedan al año de edad ya se alimentan de comida sólida”, comenta Melissa.
    “Una alimentación balanceada que incluya vegetales y frutas; nosotros recomendamos carnes rojas sólo una vez a la semana”, aconseja la experta. Los padres a veces tienden a complacer con dulces o ice cream, inclusive irse a lo fácil que es la comida rápida. “Además hay que incluir ejercicios físicos de acuerdo a las necesidades del niño, no hay que sobre protegerlos, son inteligentes y normales”, agrega García.

    Evita esto en su dieta

    1. Cero azúcar.
    2. No comida chatarra.
    3. Prohibido los churros.
    4. Evitar comida enlatada que contiene mucho químico.
    5. Carnes rojas una vez a la semana.
    6. Dale jugos naturales. Evita los de cajita o de sobre.
    7. No darle gaseosas.

    Interesante

    Hábitos alimenticios

    1. Entender que se debe insistir en que dejen de comer todo con textura de puré. Si no hacen el esfuerzo muscular de masticar, la hipotonía será más grave. El ritmo de adaptación a las diferentes texturas debe ser el mismo que el de otros niños, sólo que en lugar de semanas, hay que esperar pacientemente algunos meses.
    2. Cuando se inicia con la alimentación fuera de la leche materna, hay que cuidar que consuma alimentos de igual textura, por ejemplo, no mezclar un bizcocho aguado con trocitos de fruta cocida, pues corre el riesgo de atragantarse.
    3. Empieza con purés espesos pero licuados. Después de ello ya puedes probar con purés aplastados con tenedor . En el caso de las carnes puedes usar la licuadora, por un tiempo hasta que el niño pueda comerla en trocitos.
    4. Cuando el niño ya domine esto, prueba en partir los alimentos, deshilachar las carnes, etc. y verás si el niño puede masticarlos.
    5. Finalmente, aunque el niño aún no presente todos los dientes, preséntale alimentos en trozos, o parte los más difíciles y deja en trozos aquellos que pueda masticar con las encías.
    6. Recuerda enseñarle, en cuanto esté en capacidad de aprender, que debe tomar su tiempo para masticar bien los alimentos y evitar así, problemas intestinales.
    7. Siempre vigila que la dieta del niño sea baja en grasas, y prefiera siempre las de tipo vegetal. Debe tener una dieta balanceada, en caso de tener enfermedades del tracto digestivo habrán restricciones.