Con la emoción propia de la temporada, los ancianos del asilo Perpetuo Socorro de San Pedro Sula esperaban visitas para celebrar junto a ellas.
LA PRENSA estuvo con estos ancianos; fue inevitable la ola de sentimientos contrarios que podían evidenciarse bien con una lágrima o una sonrisa.
Entre amenas tertulias, nos dimos cuenta de lo bien que la pasaron los abuelitos en esta Navidad.
Este rostro es fiel reflejo de la realidad que se vive en los asilos de ancianos.
“Aquí me la paso mejor que en casa, pero después de las fiestas navideñas se olvidan de nosotros”, dijo otro señor.
No dude en visitar a los ancianos del asilo y escuchar atentamente las sabias lecciones que entrañan sus relatos.
Un tamal, un sándwich y una tacita de café conformaron el menú que el 24 de diciembre disfrutaron estos valientes sobrevivientes de la vida.
Por las tardes es usual observar a los abuelitos disfrutando de una taza de café.