La saga 'Twilight' llega a su fin con la cuarta y más almibarada de las historias de 'Crepúsculo' ya han leído en libro.
Ese giro y el humor que el realizador Bill Condon ha incluido en la historia son los dos únicos aspectos reseñables de una película que es absolutamente previsible y en la que el trío protagonista -Robert Pattinson, Kristen Stewart y Taylor Lautner- están más que hartos de los personajes que interpretan.
Los tres jóvenes se han convertido en estrellas del celuloide gracias a esta saga que trata de envolver con aire moderno un fondo absolutamente conservador y en el que toda trasgresión se paga con una cabeza cortada.
Y que en este último filme rodea a los personajes ya conocidos con una serie de 'amigos' de los vampiros que acuden en su ayuda desde todos los rincones del mundo.
Pese a todo, los productores esperan una abultada taquilla para este final de saga que llega mañana a los cines de todo el mundo.