El ministro griego de Cultura, Georges Vulgarakis, asimiló a un 'concurso de belleza' la designación de las nuevas Siete Maravillas del mundo, de las que quedó fuera la Acrópolis de Atenas.
'Los monumentos no están allí para desfilar sobre un podio como en los concursos de belleza', ironizó. El concurso, organizado a través de internet y en el que pudieron votar los ciudadanos del mundo entero, 'no tiene nada que ver con el valor de los monumentos', prosiguió Vulgarakis, que recordó que su gobierno no se movilizó en ningún momento para apoyar a la Acrópolis en esta iniciativa.