Cuando estaba viendo su nueva película, The judge (El juez), en el Festival Cinematográfico de Toronto, Robert Downey Jr. no estaba concentrado en lo que estaba sucediendo en la pantalla. Durante la película y especialmente al salir del cine estuvo escuchando al público que lo rodeaba.
“Yo estaba muy entusiasmado. Escuché atentamente las conversaciones. Por ejemplo: ‘Esta película me hizo pensar en mi relación con mi padre, pero también con mi hermano y con esa chica a la que le debo tanto y que fue mi novia en la preparatoria.’
“Y también: ‘Ya sé que se llama The judge (El juez), pero la que está ahí es mi madre. Ella puede hablarme de cómo encontrar un lugar para estacionarme durante veinte minutos’”, señala Downey.
Unas semanas después del festival, Downey sigue entusiasmado por la reacción del público sobre su nuevo trabajo en el cine.
“Es mucho más que una simple historia de padre e hijo”, explica el actor, que interpreta al hijo del juez del título, encarnado por Robert Duvall. “Me gustan las películas que hablan de cosas no correspondidas y de llegar a reconciliaciones. En la vida hay que presentarse ante muchas cosas incómodas. En muchas ocasiones, lo que encontramos a fin de cuentas es cierta claridad y dignidad”.
Trama
Programada para estrenarse en Honduras el 16 de octubre, The judge (El juez) presenta a Downey como Hank Palmer, un implacable abogado de Chicago que no se interesa en la justicia, sino en ganar. El lema del que está orgulloso: “Los inocentes no pueden pagar mis honorarios”. Hank ha estado alejado de su padre, el juez Joseph Palmer, desde hace muchos años cuando recibe una llamada para que regrese a casa en su nativa Indiana. Su madre ha muerto y, después de una gélida reunión con su severo padre, Hank está a punto de regresar a su propia vida cuando, inesperadamente, su padre es acusado de asesinato en primer grado.
Hank defiende a su padre y conforme sale a la luz la vida secreta del anciano, él lucha por reconciliarse no solo con su padre, sino también con el resto de su familia.
“¿Qué puedo decirle de Hank?”, dice Downey en tono de broma. “Si se enfrentara conmigo, con Robert Downey el actor, probablemente diría: ‘Me encantaría defender a este tipo. Es una mina de oro. ¡Puedo abrir una sucursal de mi bufete de abogados solo para defenderlo!’”.
Downey y su esposa, Susan, produjeron la película a través de su nueva compañía, Team Downey. Desde un principio, revela, él se dio cuenta de la importancia de seleccionar al actor indicado para el papel titular.
Duvall era la elección obvia, pero no se movía en el mismo círculo que Downey y apenas se conocían.
“Siempre que veía por ahí a Bob era en un restaurante”, recuerda Downey. “Yo me acercaba a la mesa y él levantaba la mirada para verme. En ese momento me asustaba un poco y pensaba que no debería acercarme a su mesa. Después de todo, él es Robert Duvall y todo el mundo se le acerca para molestarlo.
En los restaurantes, Robert me saludaba con un gesto”, continúa. “Pero francamente, antes de esta película básicamente éramos extraños, aunque yo sintiera que ya lo conocía por sus películas”.
Duvall puede ser áspero al tratar con actores jóvenes, pero, en entrevista por separado, reveló que no necesitó mucho para convencerse de participar en The judge (El juez).
“En este libreto hay muchas cosas que aprender sobre la vida. Habla de llegar a conclusiones como ser humano. Supe que para desempeñar ese papel se necesitaba al actor indicado para encarnar a mi hijo y Robert Downey Jr. fue perfecto.
“Incluso a mi edad descubrí que puedo seguir creciendo al trabajar a su lado”.
El primer día en el escenario, Downey no pudo evitar sentirse nervioso, con todo y las más de 70 películas en su haber.
“Dax Shepard tenía un monólogo de tres páginas. Yo estaba haciendo mis suplencias, pero el corazón me latía a toda velocidad en el pecho, pues estaba parado al lado de Robert Duvall. Supongo que tenía muchas esperanzas de que saliera bien la película, pues había estado trabajando en ella por mucho tiempo” Una vez que se calmó, Downey la pasó de maravilla.
“Uno de los días estuvimos improvisando como una hora y veinte minutos”, señala Downey. “Los actores simplemente exploraron diversas facetas y llegaron a conocerse muy bien como personajes”.
Trabajar con Duvall, agrega, para él fue una útil revisión de sus propias tendencias como actor.
“Yo puedo complicar demasiado las cosas”, indica Downey, “y eso es agotador. Hay cierta eficiencia con la que Robert llega a espacios en extremo difíciles. Él no usa trucos. Eso es algo que espero ir asimilando más conforme envejezca”.
En entrevista por separado, Susan Downey, que por cierto está en estado avanzado de embarazo, aseguró que el foro estuvo lleno de sorpresas.
“Los dos Robert son imprevisibles”, explicó. “Simplemente no se sabe cómo estarán sus instintos ese día. Los momentos que pensaba que iban a resultar en tonos febriles se interpretaban de manera muy calmada”.
Carrera con altibajos
Downey creció en Nueva York, hijo del cineasta independiente Robert Downey Sr. y la actriz Elsie Ford Downey. Empezó a actuar desde chico en el norte del estado de Nueva York y después apareció en varias de las películas de su padre. En 1978, a raíz del divorcio de sus padres, él se fue a vivir a California con su padre y, con el tiempo, abandonó los estudios en la preparatoria de Santa Mónica para dedicarse a la actuación de tiempo completo.
Las cosas rara vez le resultan fáciles a Downey. Su padre luchó con la adicción a las drogas y el joven Downey tuvo ese mismo problema por muchos años hasta que finalmente se enderezó en 2003, después de varios arrestos y temporadas en la cárcel.
Sin embargo, incluso en sus días más oscuros, su talento era evidente y obtuvo críticas muy elogiosas por su actuación en películas como The pick-up artist (1987), True believer (1989), Chaplin (1992), Restoration (1995) y Wonder boys (2000). A pesar del escepticismo de mucha gente de Hollywood, que consideraba que su recaída solo era cuestión de tiempo, Downey, ahora sobrio y limpio, tomó el mundo del cine por asalto, ofreciendo actuaciones resueltas y peculiares en Kiss kiss bang bang (2005), Zodiac (2007), Iron Man (2008), Sherlock Holmes (2009), Iron Man 2 (2010), The Avengers (2012) y Iron Man 3 (2013). Once años después, él es una de las estrellas más lucrativas de Hollywood.
The judge (El juez) es la primera película producida por Team Downey, la compañía productora dirigida por Downey y su esposa. Sin criticar las películas de superhéroes que le han dado a ganar millones de dólares, él dejó claro que aspira a producir otro tipo de cine.
“Nuestra esperanza es que esto nos lleve a hacer películas sobre gente real”, revela. “Estamos inspirados por el cine de los años 70, cuando la gente hablaba entre sí. A veces es bueno tener algo en juego que no implique defender al mundo. Estoy emocionada de ver a Robert en ese tipo de papeles”, observa por su parte Susan Downey.