El diseñador Alexander McQueen apostó por el surrealismo en la nueva colección que mostró en las pasarelas francesas en la Semana de la Moda de París.
El londinense se inclinó por los estampados simétricos pero en vivos colores y por las formas robóticas de sus creaciones.
También impactó con los botines de altísima plataforma que lucieron sus modelos.
Espectacular
El empresario de moda mostró sus últimos vestidos metálicos, imitando la piel de los mamíferos marinos, vestidos anfibios e insectos como sacados de una película de ciencia ficción y modelos tan caracterizadas que apenas resultan reconocibles.
Lo mejor de todo es que lo suyo no son disfraces: es moda con mayúsculas porque una vez fuera de la pasarela, aunque particulares y cero convencionales, sus creaciones son totalmente aptas para vestir.
Atención a los espectaculares botines. Imposibles pero una maravilla. Duelen sólo de verlos porque realmente parecen las extremidades de un grillo o una cigarra.
Como siempre, McQueen dibuja una fina línea entre fantasía y realidad. Y los detalles en sus diseños son exageradamente minuciosos.