Madrid, España.

La presentadora peruana Laura Bozzo que acuñó la frase ‘que pase el desgraciado’ en su programa de entrevistas llevaba meses huyendo de la justicia por sus problemas legales en México e incluso se perdió el enlace de una de sus dos hijas.

El pasado agosto se emitió una orden de búsqueda y captura en su contra en más de 190 países y su paradero era un verdadero misterio desde que no se entregó a las autoridades tras ser condenada a prisión preventiva por evasión fiscal a raíz de la venta de un inmueble que había sido embargado previamente por la administración tributaria.

A lo largo de su huida, Laura Bozzo se ha mantenido en contacto con sus seguidores a través de Twitter y ahora ha anunciado en esta misma plataforma la suspensión definitiva de la orden de captura tras haber saldado su deuda con la justicia: “Me apersoné al juzgado y se pagó lo solicitado”, ha añadido.

También ha asegurado que huyó solo para salvar su vida porque no habría podido lidiar “con el encierro” debido a una depresión clínicamente diagnosticada.

$!La presentadora ha roto el silencio en su cuenta de Twitter.

La perspectiva de ingresar en la cárcel no le provocaba demasiada inquietud, porque sabía que habría estado rodeada de su “gente”, a la que ama, pero sus problemas de salud desaconsejaban que lo hiciera.

“Yo estuve con el estómago abierto un año, que tenía que curarme todos los días. Tengo que cuidarme todos los días, tengo que cuidar mi alimentación porque tengo unos divertículos que, si explotan, muero desangrada, y así muchas cosas. Yo tenía que defender mi vida”, ha afirmado en declaraciones al programa ‘Chismorreos’.

Los planes de Laura pasan ahora por organizar una conferencia de prensa para presentar las pruebas de su caso y conceder además una exclusiva al periodista Ciro Gómez Leiva para sacar a la luz la verdad sobre las “mentiras e insultos” que ha soportado en los últimos tiempos.