Doce pintores que laten con fuerza el corazón del arte pictórico nacional protagonizan el ejemplar homenaje que está plasmado en el calendario 2010 que HSBC Seguros regala al país.
Este material no es solamente una biografía visual de los grandes maestros del pincel, “es un verdadero tesoro porque los hondureños pueden conocer a través de los retratos y datos de cada pintor a esos artistas ejemplares que sólo conocemos por sus nombres y algunas veces porque hemos visto sus pinturas”, afirma José Rubén Merlo, creador del contenido fotográfico que se aprecia en este trabajo impecable y de gran aporte a la cultura artística.
La coordinación y el apoyo total del proyecto estuvieron a cargo de Marcelo Pedemonte, presidente ejecutivo de HSBC Seguros, con un equipo de trabajo encabezado por Gerardo Smart, Pamela Coello y Mildre Zúniga.
Pedemonte considera que éste ha sido el mejor calendario que ha creado la institución en tributo a la cultura nacional entre las diversas ediciones que se han lanzado al mercado sobre temáticas que reflejan el orgullo catracho.
Luis H. Padilla
Este virtuoso artista nació en Caridad, departamento de Valle, en 1947. Sus lienzos son una vitrina de la figura humana con un dejo de tristeza en los rostros que pinta. Es un claro amante de la belleza femenina y la plasma en cada una de sus obras con un colorido mate, miradas sutiles y caídas y expresando una clara visión del espíritu interno de su autor. Su estilo es un tanto rústico y combina el uso del tono sepia con colores sobrios.
Benigno Gómez
Su nombre está grabado en letras de oro entre los amantes del buen arte. Nació en 1934 en Naranjito, Santa Bárbara. Cursó estudios de arte en Roma. Es un fiel seguidor del color. Sus lienzos tienen la riqueza desbordante de tonalidades con las que plasma la figura humana sin vanguardismos y rodeada de palomas, mostrando así que estas aves son sus preferidas y adornan las diferentes creaciones netamente neorrealistas.
Santos Arzú
Autodidacta, relativamente joven artista nacido en 1963 en SPS. Orgulloso de sus raíces, Santos Arzú Quito es hasta el momento el segundo pintor catracho en tener el privilegio de haber ganado la Bienal de Pintura del Caribe y Centroamérica en República Dominicana, en su tercera edición. Sus cuadros representan un concepto claro de arte contemporáneo con derroche de color.
Miguel Ángel Ruiz Matute
Ya es una leyenda viviente de la pintura. Trayectoria ejemplar e imperecederos aportes a la plástica nacional. Es otro orgulloso sampedrano nacido en 1928 y un artista de múltiples temáticas a la hora de demostrar su talento. Virtuoso para plasmar desde temas religiosos, acontecimientos históricos del país y retratos hasta coloridos bodegones, con ese toque abstracto para descifrar.
Gregorio Sabillón
Este perfecto dibujante de la figura femenina nació en 1945. Su aporte radica en el uso de colores suaves mezclados y plasmados con sutileza para crear un efecto de realismo clásico. Otro distintivo de sus lienzos es que da sucesión a las cabezas de sus personajes pictóricos, plasmando con gran habilidad miradas y gestos que denoten sentimientos y nostalgias.
Julio Visquerra
Es el artista catracho por excelencia, con colorido y fuerte influencia española. Sus figuras de mujeres, rodeadas de frutas, penachos, máscaras y plumas, son simplemente hermosas y perfectas. Nació en Olanchito, Yoro, en 1943. Es uno de los pintores nacionales más internacionales. No hay obra de Visquerra que no lleve el sello de lujo, brillo, color y retoque frutal concebido a la perfección sin exagerar la realidad. Sus obras están hasta entre la realeza europea.
Hermes Armijo Maltez
Otro orgulloso pintor limeño nacido en 1951. Color, figuras surrealistas, líneas puras y simples y un aporte catracho sin caer en el folclore distinguen el arte de Hermes Armijo Maltez. Ha viajado por varios países exponiendo su talento. Muestra al ser humano con ese toque sencillo, sin pretensiones y disfrutando siempre de una esencia alejada de la ficción y lo abstracto. Es un abanderado de la técnica neofigurativa en todas sus dimensiones, elevando el perfil del hondureño a una categoría de orgullo y sutileza.
Armando Lara
Este pintor innovador es un orgullo de La Lima, Cortés, donde nació en 1959. Mientras estudiaba se decantó por el surrealismo, mezclando la figura humana pero con un mensaje más social que decorativo. Claramente se puede ver una mezcla de tonos verdosos, camel, blancos, naranjas, púrpuras y oscuros sobrepuestos en diferentes dimensiones. Ganó la Bienal de Pintura del Caribe y CA en 1994.
Moisés Becerra
Nació en Dulce Nombre de Copán en 1926. Es uno de los íconos de la pintura nacional enfocado en el abstraccionismo puro, luego de pintar por muchos años en Italia enmarcado en la línea cubista. Sus lienzos han sido admirados en varios países y ciudades de Europa, Latinoamérica y EUA. También ha ganado innumerables premios porque su talento es de gran calibre y comparado con grandes figuras de la pintura internacional. Muestra la figura humana en tonos suaves y con mucha personalidad, pero también retoma personajes de la historia hondureña.
Roque Zelaya
Este artista nacido en 1958 es considerado como el emblema del primitivismo barroco del paisaje hondureño. Sus obras desbordan color, naturaleza, folclore, cultura autóctona y recrean con un estilo delicado y muy definido las faenas, situaciones y paisajes de los pueblos recónditos de la nación. Un tono que no falta en las conceptualizaciones de Zelaya es el verde, mostrando así la exuberancia, fertilidad y riqueza natural de este país. Si hay palabras que pueden describir el arte de Roque Zelaya, sin duda son alegría, naturaleza y vida cotidiana de nuestros indígenas.
Felipe Burchard
La vida, el mundo recorrido y los museos le dieron a este autodidacta un estilo único y un lugar de honor en la pintura nuestra. Sus líneas y trazos abarcan el expresionismo, el impresionismo, el realismo mágico y el neofigurativismo. Ha viajado por Europa y de ahí nace la influencia artística. En sus obras se aprecia a un artista enamorado de la intensidad del color azul, algunos matices de rojo y café. Su estilo es firme y la figura humana tiene perfección.
Mario Castillo
Nacido en 1932 en SPS. La crítica pictórica lo ha catalogado como el mejor retratista del país porque ha pintado a los presidentes de Honduras. Hace uso del color con increíble destreza, Muchos amarillos, turquesas, rojizos y marrones dan vida a impecables obras en las que la figura humana tiene gran protagonismo en diferentes expresiones que abarcan desde la temática angelical hasta la vida cotidiana de la mujer.