En Hollywood, el distrito de Los Ángeles donde hoy se entregan los Oscar, se respira el ego de un galardón con hoteles repletos de estrellas, nominados asediados por cazadores de autógrafos y fiestas a todo lujo que se preparan para la gran noche.
“Éste es un premio que tiene un impacto en el público que ningún otro lo tiene en el mundo”, admitió el director argentino Juan José Campanella el viernes antes de agregar: “Y en todo esto hay mucho show, es un show”.
De esta forma el director de “El secreto de sus ojos”, la cinta que se disputa con la peruana “La teta asustada”, de Claudia Llosa, el Oscar a Mejor película extranjera, sintetizaba el clima que se vive en Hollywood.
Alfombra roja, vestidos verdes
La mayor parte de las mujeres que asistirán a la ceremonia de entrega de premios eligen el vestido que usarán con semanas de anticipación y mantienen un gran hermetismo al respecto hasta el gran día.
La esposa de James Cameron, Suzy Amis Cameron, comenzó a buscar su vestido hace más de un año y finalmente mostró su elección sobre un maniquí en una fiesta el miércoles por la noche.
Suzy convocó un concurso de diseño de vestidos ecológicos para recaudar fondos destinados a la escuela ecológica que ella misma creó en Los Ángeles, llamada Muse Elementary. La develación del vestido ganador y su diseñador, Jillian Granz, de 21 años, sucedió como parte de la séptima fiesta anual previa a los Oscar que realiza la organización ambiental Global Green.
El largo y fluido vestido está hecho en su mayoría con materiales reciclados. Es de un solo hombro, con una gran apertura en uno de sus lados, en color azul “Avatar”.
“A Suzy le gusta el azul”, dijo Cameron, nominado a un Oscar como Mejor director por su trabajo en “Avatar”, que cuenta la historia de criaturas azules que viven en el lejano planeta Pandora y su lucha para defenderlo.
El director dijo que el color del vestido ganador fue una coincidencia. “Tenemos el mismo sistema de valores”, declaró. “Creemos que es absolutamente crítico para nosotros vivir de manera sustentable”.
Crepes y pastel de pollo, los platos fuertes
La Academia de Hollywood desveló el menú oficial de la cena que tradicionalmente sigue a la ceremonia de los Oscar en la que este año habrá crepes con salmón, pastel relleno de pollo y trufas y chocolate bañado en oro.
El cocinero Wolfgang Puck, conocido fundador de una cadena de restaurantes que lleva su nombre, se encargará por decimosexta vez de dar de comer a las estrellas de la meca del cine, algo que, a pesar del estrés, considera muy emocionante.
“El mayor desafío cada año es servir 1,600 comidas en una hora y que esté caliente”, confesó.
“Yo nunca les digo qué películas hacer y ellos nunca me dicen a mí qué comida cocinar”, señaló Puck, que este año servirá como aperitivos gran variedad de sushi, así como gambas, ostras, cangrejo y minihamburguesas de carne de Kobe, distintos tipos de pizza y tempura.
El primer plato será una especie de crepe crujiente de patata y salmón ahumado que emulan la figura de la estatuilla, lo mismo que el postre, un Oscar de chocolate bañado en oro de 24 quilates que servirá para endulzar las penas a los derrotados en la gala.
El plato fuerte es un pastel relleno de pollo con trufas negras y vegetales.
Espejos por doquier en “el salón verde”
En lugar de regresar a sus asientos después de presentar o recibir un premio, las estrellas del Oscar pueden optar por relajarse en un salón tras bambalinas conocido como “el salón verde”, donde pueden tomarse algo, observar la ceremonia en una pantalla plana y revisar que sus cabellos y atuendos sigan perfectos en cualquiera de los espejos que abundan allí.
El interiorista Roger Thomas, quien es responsable de la decoración en los hoteles Wynn, dijo que el salón está inspirado en la época de oro de Hollywood. Muebles de laca negra están ribeteados en terciopelo color crema y blanco, flanqueados por mesas coronadas con orquídeas y cristales de gran tamaño. Un jardín exterior conectado al salón les provee a las celebridades un lugar privado para encender sus cigarrillos. El piso en el interior está salpicado de pintura, igual a lo que uno pudiera encontrarse en el estudio de un artista. Y hay espejos en todas partes.
Además de crear luz y reflejos dentro del salón, los amplios espejos le permiten a las estrellas observarse en todos los ángulos posibles.
“Te siente de la mejor forma cuando te ves de la mejor forma”, señaló Thomas.
Quizás sea por eso que además hay una silla especial para retocarse el maquillaje justo afuera del salón.
El humor de moda para amenizar la gala
La Academia de Hollywood ha apostado por los cómicos de moda en la meca del cine para animar la próxima edición de los Oscar hoy, en la que se dejará atrás el ambiente de crisis y conflicto laboral que marcó las últimas ceremonias.
La organización ha buscado dar prioridad este año a un tono desenfadado y simpático de la mano de Steve Martin y Alec Baldwin, dos conocidos actores que han triunfado por su sentido del humor gracias a personajes con cierta ingenuidad y picardía.
En 2009, ambos formaron un triángulo amoroso con Meryl Streep en la comedia romántica “It’s complicated” y ahora les tocará compartir el peso de la entrega de premios más esperada y vista del año.
Para Martin será la tercera ocasión como maestro de ceremonias de los Óscar, después de las ediciones de 2001 y 2003, y es todo un veterano en hacer reír con producciones como “Father of the bride”.
Baldwin, a pesar de forjar su carrera con títulos dramáticos, está viviendo su mejor momento profesional por su trabajo en la serie “30 Rock”, donde hace de extravagante jefe de una cadena de televisión, un papel que le ha valido dos Emmy consecutivos como mejor actor de comedia.