Lindsay Lohan, que trató de evitar el rodaje de escenas Scary Movie 5, que presentaban sus adicciones en tono de broma, regresó al rodaje, donde grabó una escena de sexo con el polémico actor, Charlie Sheen.
El guion de la cinta indica que la pareja de actores se dé un beso y que use un collar sadomasoquista, así como una burla de los problemas que ha tenido ella con el alcohol y las drogas.
Al saber que grabaría estas escenas donde se burlaría de sí misma, Lohan entró en pánico por ver expuesta su deteriorada imagen, tanto así que tuvo que ir al hospital, donde alegó que sufría “neumonía atípica” y que no podría acudir a la grabación.
Tras dejar atrás el miedo olvidó sus problemas y cumplió con su contrato al rodar todas las escenas previstas. Simplemente se relajó y olvidó de los problemas durante la grabación.
“Lindsay se rio de sí misma en el rodaje. Hubo un momento en que se asustó por un efecto de sonido y se echó a los brazos de Charlie. Todo salió perfecto y en los plazos previstos”, dijo una fuente New York Post.