La infanta Sofía era la protagonista del día por su bautismo pero difícil es resistirse a las gracias de su hermana mayor, Leonor, que con veinte meses es una simpática muñeca de preciosos rizos rubios y sonrientes ojos azules que triunfa en cada una de sus últimas apariciones públicas.
En la presentación oficial de su hermana le robó todo el protagonismo demostrando que ya habla, aplaude y es todo un carácter. Se lució aún más al quitarse sus zapatitos y andar descalza por la ceremonia.