Son feas y a ninguna mujer le gusta tenerlas en su cuerpo. Sin embargo, las várices son tan comunes en la población femenina que al hombre sólo lo afecta en un porcentaje de uno por ciento.
El cirujano vascular Iván Salomón Yuja explica que las várices consisten en una dilatación de las venas superficiales de los miembros inferiores.
A qué se deben
Éstas se deben a un factor genético heredado; también existen otros factores secundarios como el embarazo, el sobrepeso y el uso de prendas ajustadas.
El angiólogo indica que también afecta el estar mucho tiempo de pie, el uso de tacón alto y factores hormonales como menopausia, menstruaciones muy prolongadas y el uso de anticonceptivos orales.
Las várices se presentan más en la mujer blanca y las estadísticas indican que afectan a cuatro féminas por un hombre.
También hay que aclarar que los embarazos aumentan la cantidad de sangre que tienen que manejar las venas y el feto comprime durante largos meses las venas de la pelvis impidiendo una buena circulación.
Los tratamientos
Los tratamientos para controlar o eliminar las várices pueden variar, dependiendo de la gravedad.
Por ejemplo, se pueden aplicar medicamentos para mejorar la circulación de la sangre.
El especialista dice que cuando las venas están más alteradas el tratamiento consiste en la escleroterapia, la cual funciona inyectando las venas con una sustancia especial para desaparecerlas y mejorar el sistema circulatorio.
Y cuando las várices están en grado dos y tres, es decir casos extremos, se realiza una remoción de la vena afectada; además, se utilizan rayos láser o cirugía.
La prevención
1. Mantenerse en un peso apropiado.
2. Es muy importante el uso de medias elásticas que sean graduadas; éstas cuando hay síntomas de várices.
3. Hacer ejercicio diario; puede caminar, nadar o andar en bicicleta.
4. Llevar una alimentación a base de líquidos, frutas y verduras.
5. No usar zapatos con tacón alto, que no sobrepasen dos pulgadas en altura.
6. Evite los anticonceptivos orales, además de la exposición al sol.
Los síntomas
Los primeros síntomas de várices se presentan con calambres, pesadez, inflamación en los tobillos, recarga y adormecimiento.
Las enfermedades de las venas pueden manifestarse de forma leve, como la hinchazón de los pies y cansancio, la aparición de morados con o sin causa, o puede llegar a casos avanzados como la pronunciación de grandes venas, cambios de color en el área de los tobillos y úlceras rebeldes.
Lo bueno es que en la actualidad hay métodos confiables, seguros y que generan un mínimo de molestias, cicatrices, dolor e incapacidad como son el láser, la radiofrecuencia y la escleroespuma.
Datos
1. Las várices afectan a cerca del 60 por ciento de la población mundial mayor de 25 años.
2. Entre más miembros de la familia sufran de enfermedad mayor es la posibilidad de que usted la haya heredado.