Con una antología de expectativas por lo que puede decir un ser humano, démosle la bienvenida a un huésped del planeta Tierra, un argentino, además un bohemio, un soñador, ambientalista o simplemente Facundo Cabral.
Contando sus relatos y plasmando su pureza, ha vagado por el mundo y privilegiados hemos sido los hondureños que hemos sido partícipes de su peregrinaje.
LA PRENSA dialogó en exclusiva con el maestro Facundo, quien antes de presentarse en un teatro de Argentina recibió nuestra llamada, nos atendió y respondió el interrogatorio.
Para entrar en calor ¿qué recuerda de su infancia?
Fue bastante dura. Mi padre se fue antes de que yo naciera, anduvimos con mis hermanos y mi madre a la deriva de pueblo en pueblo; con ellos cruzamos el desierto de la Patagonia, conocimos el hambre, no se llegó a la miseria porque mi madre tenía una vida espiritual enorme.
¿Cómo hicieron para sobrevivir?
A los 9 años hablé con Eva Perón, logré llegar a su auto y me consiguió un trabajo para que pudiéramos sobrevivir. Cuidábamos una escuela que era donde vivíamos en 1946.
¿Qué pensó su madre cuando obtuvo el trabajo?
Lo tomó como una verdadera hazaña, durante toda la vida pensó que yo podía solucionarlo todo y yo también lo creí.
¿Qué recuerdo le trae El Indio Gasparino?
Fui Gasparino hace cuarenta y pico de años, lo recuerdo con satisfacción porque me trajo hasta este Cabral que soy.
Ahora ¿qué piensa de la vejez?
Es una estación de la vida, la que puede ser muy placentera, si uno vivió la primera y la segunda edad.
¿Qué es lo que hace en compañía de su vejez?
Remodelar lo que he pensado y he escrito. Pongo en claro las ideas antes de la partida.
¿A esa edad se tiene alguna novedad?
A mi edad hay más pasado que nada, el futuro cada vez se achica más. A mi edad es muy difícil que haya novedades.
¿A quién le agradecería antes de su partida?
A Dios porque me dio una vida más que interesante y durísima y quizá por eso hoy soy fuerte.
¿Tiene temor?
Cuando conoces al amor no tienes miedo, el amor es valentía, el miedo es una superstición.
La vida que yo estoy cuidando me la dieron, me van a sacar de este esqueleto y voy a andar en otra galaxia cuando muera.
¿Cómo nos podemos conocer?
Por la vida social no te podés conocer.
La vida social es casi una permanente actuación; cuando uno se queda solo sabe quién es y sabe realmente lo que quiere, es cuando te empezás a conocer.
¿Tuvo algún acierto en la vida?
Sí, yo tuve un acierto fue dejarme llevar.
Perdió a su familia...
Tuve una sola hija. Cuando tenía 40 años tuve una pareja de 18. Fuimos pareja desde el momento que nos conocimos. Ella era muy curiosa y me siguió por todo el mundo por 5 años.
Tuvimos una hija, ambas se murieron en un accidente de aviación de Los Ángeles a Chicago, fue la única vez que fui padre durante un breve tiempo.
¿No se volvió a casar y procrear hijos?
Ni loco cambiaría hoy mi independencia, yo no creo en eso. En mi caso mis amores se encuentran en mi camino, no tengo que llevarme esas flores que me gustan porque se las estoy quitando a quien viene detrás.
Imagínese a mi edad con una suegra o una cuñada, sería insoportable eso.
¿Qué hace cuando le gusta una mujer?
Si me gusta o la amo, no tengo por qué meterla a mi maleta y llevármela donde sea.
¿Le hace falta una familia?
Yo vivo con mucha gente constantemente por todo el mundo, yo no soy persona para vivir con una sola persona, por eso no extraño una casa y una vida familiar porque nunca la tuve.
¿Se cansa de escuchar a la gente?
Me cansa escuchar gente que hace lo que no ama, que trabaja en lo que odia, que se acuesta con la mujer que no le excita. Mi vida es todo lo contrario, hay que pagar el precio y el precio es poder conquistar a la soledad, es poder hacerse amigo de ella y apreciarla.
¡Aplausos, Facundo!
Mi madre decía, no hay nada que aplaudir en la vida de mi hijo porque todo es obra de Dios.
¿Se cree libre?
Puedo decir con orgullo que soy un hombre libre y es porque tuve que aprender a vivir con la soledad que después de unos años se transforma en tu compinche y en tu socio, por la soledad uno se conoce.
¿Qué le hace enojar?
En mis primeros años era muy censurado por mis enojos y mis furias. En Argentina llegué a ser muy conocido porque fui un transgresor, pero hoy ya nada me hace enojar; si me dejara llevar por los enojos en este momento ya estuviese muerto.
¿Qué anhela Cabral?
Ya más es imposible, hay muchas cosas que no he hecho pero con lo que he vivido estoy muy tranquilo, muy conforme.
¿Qué no hizo?
Pude haber escrito la gran novela que nunca escribí, pude haber tenido los hijos que no tuve, armado la familia que no tuve, lo que se convierte en una lección de la vida. Estoy muy contento con lo que Dios decidió para mí.
¿Tiene límite la creatividad?
El espectáculo de la vida es interminable.
Hay un momento en que estamos distraídos y creemos que a cierta edad ya sabemos algunas cosas y que ya llegamos al límite, eso es una mentira, todos los días escuchamos algo novedoso.
¿Aceptaría la presidencia de Argentina?
Dios me libre y me guarde, es una locura hacerse cargo de otro como también permitir que se hagan cargo de uno.
Yo siempre he contado que una vez un presidente de mi país le dijo a mi madre ¿En qué le puedo ayudar, Sara? a lo que mi madre respondió: ¡Con tal que no me joda es suficiente!
Los seres humanos somos responsables de nosotros mismos.
¿Cómo supera los obstáculos?
Sabiendo que siempre hay algo mejor.
¿Qué es la vida?
Para Dios siempre somos unos niños, por lo tanto la vida es un juego y la mejor manera de jugarla es el amor.
¿Dijo alguna vez no puedo?
Mil veces lo dije y después tuve que disculparme porque cuando uno dice 'no puedo' está diciendo 'no quiero'.
Cortezías y Cabralidades
Éste es un cd que hizo a dúo con Alberto Cortez, con el cual le dieron la vuelta al mundo.
Su perfil
Nombre: Facundo Cabral
Profesión: Cantante
Lugar y fecha de nacimiento: 22
de mayo de 1937 en La Plata,
Provincia de Buenos Aires
Estado civil: libre
Un crítico: Artista frustrado