15/01/2026
07:01 AM

'Honduras, una historia de traiciones”: Marta Susana

Esta novela de más de 650 páginas podría denominarse la segunda parte de un ambicioso proyecto que aún no finaliza.

Seis años después de la publicación de su novela “Memoria de las sombras” (2005), que le permitió una mención honorífica en el concurso Casa de las Américas de Cuba, la escritora Marta Susana Prieto retoma la historia de Honduras en “Buscando el Paraíso”.

Esta novela de más de 650 páginas podría denominarse la segunda parte de un ambicioso proyecto que aún no finaliza, pues incluye una tercera publicación en la cual ya está trabajando.

Entre risas, confiesa que muchas veces se ve como una historiadora frustrada. Aunque ese deleite por la historia de este país con nombre de abismo ha sido la fuente para lo que llama “mi proyecto de vida”.

La escritora originaria de Puerto Cortés nos recibe en su casa y conversa acerca de la novela que presentará mañana 10 de marzo en la Alianza Francesa de esta ciudad, a las 7.30 de la noche.

¿Cuándo comienza a gestarse este proyecto literario?

Empezó hace más de diez años. Al principio pensaba escribir una gran novela que abarcara desde la época precolombina hasta la actual.

Un proyecto muy ambicioso...

Sí, y yo no sabía dónde iba a terminar. Mi anterior novela “Memoria de las sombras” era parte de ese gran proyecto, pero llegó un momento cuando vi que era demasiado extenso y decidí publicar ese primer libro como la parte precolombina de la historia de Honduras.

Precisamente, en “Memoria de las sombras” los protagonistas son indígenas...

Los lencas. ¿Por qué los lencas? Porque no dejaron nada escrito y se conoce muy poco de ellos. Apenas algo por estudios actuales, especialmente por lo publicado por Anne Chapman. Era entonces un homenaje a las etnias hondureña precolombinas, para darles voz y contar su historia.

Y como en esa primera novela, donde el protagonista no es Lempira sino una mujer, Ixchel, ahora en “Buscando el Paraíso” los personajes centrales no son Cristóbal Colón, ni Hernán Cortés...

Es un hombre común y corriente que viene en el segundo viaje de Colón y a través de sus ojos vemos a personajes importantes de la historia como Cristóbal Colón. él participa en la conquista y después viene a pie desde Tenochtitlán al mando de Hernán Cortés hasta Trujillo, un viaje que muy pocos hondureños conocen y que probablemente fue la causa de la desgracia de Cortés. El otro personaje es Catalina, en ella pinto a la mujer conquistadora.

Lea: Primeros capítulos de 'Buscando el Paraíso'

¿Por qué no crea ficción tomando como personajes centrales a figuras históricas?

Es por respeto al personaje histórico. En esta novela el protagonista no es Cortés, Colón, Cristóbal de Olid o Bartolomé de las Casas.

Todos ellos aparecen dentro de su contexto real histórico, pero los que viven, sufren, opinan, maldicen, gozan o bendicen son los personajes de ficción. Esa es mi manera de abordar esta clase de novela, trato de ser fiel a la historia de los personajes históricos. Por ejemplo, todo lo que se dice acerca de Cortés en la novela está documentado.

¿Viajó al extranjero para documentarse y escribir?

Gran parte de la investigación la hice en la biblioteca de la Universidad de Tulane en Nueva Orleáns. Me iba de ocho de la mañana a cinco de la tarde. Creo que hice una investigación exhaustiva de la época para tener un respaldo histórico. También visité la biblioteca de la Universidad Autónoma de México. Viajé a España al monasterio de La Rábida en Huelva, allí hay una réplica de las caravelas y es fascinante el coraje de esos hombres para cruzar el océano en embarcaciones tan endebles. Estuve en otros sitios como Cádiz, Extremadura, el Real Monasterio de Santa María de Guadalupe y en Badajoz, de donde sale el personaje de la novela.

Aún en nuestro medio hay una imagen del conquistador como un ser destructor y enemigo de nuestra raza. ¿Cómo hace para librarse de esa huella?

Domingo de Almanza, el personaje de la novela es un siervo que se hace conquistador por casualidad. Vive el amor, el odio, la tristeza y de vez en cuando se porta mal, pero a él también lo traicionan. Además se enamora de una indígena. En general, la perspectiva es que todos los personajes son producto de su tiempo. Es muy difícil hacer juicios de valor en el sentido de esto es malo y esto es bueno. Más bien trato de crear el ambiente -no sé si lo logro- de que todo es producto de ese tiempo.

Algo que disfruto de las novelas basadas en hechos o personajes históricos es que a veces parece que la versión del novelador es la real.

Para mí la novela histórica, si está bien lograda -y espero que ésta lo esté-, logra transportarlo a uno en el tiempo. Me he esforzado para que el lector de “Buscando el Paraíso” se transporte al pensar y sentir de la época. Esa es la parte difícil, pues requiere mucha investigación: qué comían, qué pensaban, qué estudiaban, cómo vivían...

Otros autores que trabajan la novela histórica se auxilian de profesionales para no incurrir en errores históricos. ¿Usted lo hizo?

Hice mucha investigación para escribir la novela. Aunque al terminarla le pedí a Marcos Carías que la leyera y me dijera si encontraba alguna incongruencia histórica.

¿Alguna reflexión luego de escribir este novela?

Que la conquista de Honduras no fue como la de México. Cuando llegó Cortés a ese territorio la lucha fue dura, pero una vez que cayeron se apagó. En nuestro caso, la historia de Honduras es una historia de traiciones. Cortés traiciona a Velásquez. Cristóbal de Olid traiciona a Cortés en confabulación con Velásquez. En esta historia aparecen hombres como Pedrarias Dávila, Pedro de Alvarado, Diego López de Salcedo, Montejo o Andrés de Cereceda en luchas por el poder. Esa es la dolorosa historia de la conquista de Honduras: conflictos por el poder entre conquistadores. Cualquier parecido con la Honduras actual es pura casualidad.