04/05/2026
08:44 AM

Historia, política y justicia

El conflicto generado en el 2005 entre el presidente de Nicaragua, Enrique Bolaños y el Poder Legislativo, puso a prueba las funciones de la Corte Centroamericana de Justicia.

El conflicto generado en el 2005 entre el presidente de Nicaragua, Enrique Bolaños y el Poder Legislativo, puso a prueba las funciones de la Corte Centroamericana de Justicia.

Producto de ese conflicto surge el libro “Conflictos entre poderes del Estado”, escrito por el magistrado Francisco Darío Lobo.

Un texto donde el profesional presenta los antecedentes y comentarios de la sentencia emitida en marzo de 2005 a favor del Poder Ejecutivo de Nicaragua.

Este hondureño en su libro presenta primero una visión histórica de los conflictos entre poderes del estado acaecidos en Centroamérica y los antecedentes judiciales para resolverlos.

¿Qué es la Corte Centroamericana de Justicia?

Primero le diré que muchos profesionales y ciudadanos aún no saben que existe este organismo.

La misión de la corte es velar por la integración centroamericana y está encargada de aplicar los tratados del istmo.

Una de sus facultades es resolver conflictos entre poderes del estado.

¿Cuál es su importancia?

Es el único tribunal del mundo con potestad para resolver conflictos entre poderes del estado.

Centroamérica históricamente ha sido conflictiva en confrontaciones políticas internas y entre países.

La primera corte fue la de Cartago, pero sólo funcionó de 1908 a 1918.

¿Cuán a menudo se dan estos casos como el de Nicaragua?

Antes de 1994, año de la creación de la corte, ocurrieron dos conflictos serios.

Uno en Honduras durante el gobierno de Roberto Suazo Córdova.

El Congreso Nacional pretendió destituir a varios magistrados de la Corte Suprema de Justicia.

El presidente invocó la intervención militar. Esa crisis ofrecía en bandeja de plata el poder al ejército, pero Walter López Reyes no aceptó y se firmó el pacto de la Fuerza Aérea.

El otro fue en Guatemala en tiempo del presidente Serrano Elías, caso mucho más peligroso que el de Honduras.

Y en el 2005 cuando el presidente Enrique Bolaños de Nicaragua demandó al Poder Legislativo porque pretendía suprimirle facultades y dejarlo como subordinado del Legislativo.

¿Por qué es importante para Centroamérica esta sentencia que usted presenta en su libro?

Es un precedente judicial para que ningún presidente vaya a creerse superior al Poder Legislativo.

Con la sentencia de la corte intervino la OEA y propició un diálogo entre las fuerzas políticas.

Ese organismo se basó en la sentencia de esta corte y solicitó se respetara la decisión judicial.

El caso Costa Rica ¿por ellos no se integraron a la corte?

Costa Rica dice que no se integrará mientras no se suprima la facultad de resolver conflictos entre poderes del estado de la Corte Centroamericana.

Pero tal facultad no es cuestión de capricho, sino que tiene antecedentes históricos como la Corte de Cartago.

Quizá ahora con Óscar Arias se logre su integración.

¿Es la primera vez que la corte resuelve un conflicto de este tipo?

Sí. Antes se han resuelto conflictos de otra índole.

El libro muestra una de las facultades de la corte: resolver conflictos entre poderes del Estado.

Somos encargados de hacer cumplir los protocolos firmados por los gobiernos del istmo.

Para el escritor la aceptación de la resolución indica buen proceso en la integración centroamericana.

Su perfil

Francisco Darío Lobo

Obtuvo un doctorado en derecho mercantil en la Universidad de Camerino, Italia.

Ha sido catedrático en la Universidad Autónoma de Honduras, Unah.

Es magistrado de la Corte Centroamericana de Justicia desde su fundación en 1994. La semana pasada presentó su libro en esta ciudad y este caso sirve de estudio en varias universidades del mundo por ser el primero a nivel mundial.