La semana de la moda Mercedes Benz Nueva York para otoño-invierno 2011-2012 repuntó como ninguna otra, no sólo en diseño, sino también por la gran cantidad de diseñadores que hicieron que la “fashion week” rompiera récord.
Más de cien diseñadores, entre consagrados y noveles talentos, desfilaron por la pasarela instalada en la carpa del Damrosch Park, junto al centro Lincoln. Otros, optaron por espectaculares lugares o sobrios estudios para reunir a sus clientes vip y prensa de modas y así exhibir sus ideas materializadas en tejidos, cortes y detalles.
Las propuestas fueron un verdadero abanico de opciones para las personas de buen gusto, ya que muchas firmas también aprovecharon la ocasión para exponer colecciones masculinas con reminiscencias de personajes o épocas. Fueron siete días de entera agenda de moda, donde quedó demostrado que NY es NY. >>
Marc Jacobs
En la pasarela se vio mucha plataforma y atuendos entre lo urbano y lo exclusivo, pero siempre con glamur el encaje fue el elegido en una silueta muy marcada. La tendencia es chaquetas abotonadas, pantalones largos y faldas que dejaron al descubierto las piernas, siempre con medias de red. Negros y blancos fueron absolutos protagonistas de la escena. Los detalles más llamativos fueron los lunares distribuidos en toda la figura y los guantes combinados.
Jenny Packham
Metalizó rotundamente la pasarela. Exquisitos ‘paillettes’ de texturas ajustadas con sensualidad y cortes audaces protagonizaron un show dedicado a la mujer atrevida con refinamiento. Brillos y tejidos vaporosos son las señas de identidad de esta propuesta en donde el vestido en diferentes cortes se impone sin rigor. Mezcló pocos pantalones ajustados, tonos marfil, cobre, berenjena, negro petróleo, nude, plata, verde manzana y simpleza en bordados, escotes y los tradicionales drapeados.
Monique Lhuillier
Para ella, el otoño es sensualidad y la ausencia del color se suple con exquisitos detalles. Para la diseñadora todas las mujeres se sienten bien con el negro, aunque no todas, ya que mostró espectaculares columnas en gazar de seda en tonos como rojo. Organzas, sedas, encajes, plumas y otros materiales ricos y delicados se convirtieron en protagonistas de la colección. Sigue fiel a sus exuberantes vestidos y en algunos el “animal print”.
Prabal Gurung
Se mostró más romántico. Con su propia interpretación de trajes para la tarde desfilaron seductores rojos, lavandas, grises, y algunos trajes blanco con negro. Entre los materiales más utilizados por Gurung, destacaron la seda y el cuero. Además de prendas ceñidas a la cintura en siluetas relajadas. Utilizó plumajes en gris, blanco y hasta color arena, bastante atípicos del otoño. Uno de los nuevos “niños mimados” de la moda estadounidense, sorprendió a más de uno con una colección muy glamorosa, donde la suntuosidad de las telas rivalizó con la complejidad de los cortes y la combinación de distintas técnicas. Evocando tanto los años 30 como el siglo XIX, el creador, originario de Singapur y criado en Nepal, optó para los próximos otoño e invierno por una feminidad exacerbada y brillante.
Pamella Roland
Mostró su creatividad con referencias al Oriente en una pasarela que recordaba las películas de espías de Greta Garbo. Recurrió a algunos bordados, telas estampadas y brillantes matices.
Carolina Herrera
Clásicos diseños lineales, mangas ceñidas y vestidos, trajes y abrigos confeccionados en lana, cashmere y tweed. La novedad son las llamadas “faldas con alas” que resalta las curvas femeninas y tiene exagerados pliegues en la parte trasera. Según la venezolana, se inspira en las mujeres comunes a la hora de crear sus diseños. En esta ocasión sorprende con una colección de toque de los años 50. Ganan protagonismo el rojo, naranja, rosa y beige, que comparten terreno con los ya consagrados negro y gris, jamás ausentes en sus propuestas.
Oscar de la Renta
Se decantó por los intensos coloridos y las lujosas telas como los otomanes de seda, los terciopelos, las lentejuelas o paillettes, las muselinas de lamé o alpacas bordadas que recogen la impresión de lujo clásico propia de la firma. A casi todas sus propuestas para el día, y a bastantes por la noche, les añadió accesorios como zapatos con altos tacones metálicos y tocados confeccionados en piel de zorro, que daban a sus jóvenes modelos un aire eslavo y asiático, que también utilizó para adornar los remates de abrigos y faldas. El diseñador dominicano, de 79 años, presentó trajes de chaqueta y abrigos en “patchwork”, al igual que vestidos y alguna falda en zorro rojo y otras con trabajo de pedrería, y en tonos que iban desde los blancos, grises, marrones chocolate y negros, a los verdes y azules más intensos al fucsia.
Christian Siriano
El ganador de la cuarta temporada de ‘Project Runway’ presentó su pasarela para el otoño 2011 con varias texturas de textiles exóticos en sus creaciones de faldas, trajes y vestidos de fiesta: la seda, los encajes y el cashmere. La muestra estuvo teñida de colores oscuros como el negro y el gris, salpicada con el color aceituna y el rosa palo o lavanda degradado. Un toque muy “funeral” al inicio, con chaquetas estructuradas pero con un giro hacia lo elegante y moderno. Las caídas distendidas fueron una parte del look chic y distinguido. Pero no sólo muestra atuendos, sino también zapatos. Las plataformas internas y las tachuelas le dan un toque súper moderno y chic a estos zapatos.
Issac Mizrahi
Fue la propuesta más colorida de la semana del diseño neoyorquino. Sus atuendos, alejados del ya esperado lema “proponer moda”, se enfocaron en el clasicismo de siempre con cortes lineales y sobrios. Llamó la atención un accesorio muy particular: perros poodles de colores. La colección fue una mezcla de color, con destellos del ayer y líneas puras.
Donna Karan
Apostó una vez más por la exclusividad. Sus telas, no aptas para todos los bolsillos, se adaptan a las curvas de la mujer, dejando al descubierto una colección de noche digna de cualquier alfombra roja. Para el día, sofisticados abrigos y faldas por la rodilla en un solo color. Los ‘peep toes’, los largos guantes, combinados con mangas francesas, y los collares de perlas al cuello, complementan una colección sencilla, exclusiva y elegante que fue aplaudida hasta el exceso.
Badgley Mischka
El brillo fue parte importante en los vestidos y conjuntos de diario y de gala de la línea Badgley Mischka. Sus diseñadores Mark Badgley y James Mischka decidieron dar rienda suelta al lujo y a la opulencia en la pasarela. Los vestidos largos con pedrería en diferentes colores se entallan en la figura de las mujeres, sin demasiado vuelo y la tela es tan ligera que cae y se mueve a cada paso creando así un efecto óptico de ligereza. Los trajes con cierto aire de fantasía vienen en tonos lilas. Con esta propuesta, cuando hay que ser barroco, Badgley Mischka es el más barroco de todos, y algunos de los trajes son más propios para París que para Nueva York. Capas, columnas y sobriedad completada con guantes y brillo; perfecta fusión.
Vera Wang
Destaca un delicado y saturado trabajo de piedras en vestidos cortos o largos y transparentes, con modelaje inspirado en ropas deportivas, como vestidos de flecos o mallas. El resultado es una elegancia desenfadada. Algunas piezas parecen ceder al peso de la ropa, forzando aún más el escote pronunciado. Dominan más los colores claros o el nude en vestidos donde sigue la moda de mezclar un largo corto por delante y cola por detrás.
Ralph Lauren
El diseñador partió de los años 30 y presentó una colección con reminiscencias del “artdeco” de esa época. Un aire oriental y el negro más absoluto dominaron las apuestas que presentó para el día como para la noche. Además de los tonos oscuros, Lauren recurrió a los blancos, sólo aparecieron algunos verdes esmeraldas y burdeos, subrayados con rojo vivo. Fue una cincuentena de atuendos que marcan la figura femenina, en especial las cinturas, al tiempo que alargó las faldas hasta media pierna e incluyó detalles discretos y lujosos.