18/05/2026
03:20 AM

Garantice la seguridad de su hijo en la escuela

La seguridad escolar se ha convertido en un asunto de primordial importancia.

    La seguridad escolar se ha convertido en un asunto de primordial importancia para educadores, estudiantes y padres de familia debido a la ola de violencia que se vive a diario.

    'Es necesario que los padres tengan claro que aunque deben proteger a sus hijos, no es saludable crear a su alrededor una burbuja que los aleje del mundo. Sobreprotegerlos dificulta su crecimiento y desarrollo', dice la pedagoga Esperanza de Gonzales.

    La docente señala que son muchos los peligros que enfrentan todos los días los escolares de entre 6 y 11 años cuando con sus mochilas a cuestas corren por las aceras para ver quién llega primero al bus o al colectivo que los llevará a la escuela o de regreso a su casa, sin medir las consecuencias de sus actos.

    Esta realidad muestra a dos tipos de padres: aquellos que definitivamente no saben nada de sus hijos y los otros que por la sobreprotección no permiten que se desarrollen, esto puede traer problemas en el futuro que se manifestarán de forma palpable en su edad adulta.

    La psicóloga Amy Erazo comenta que no hay que obsesionarse con el niño, se le deben enseñar las cosas que no sabe y no hacerlas por él, aunque lo haga mal o tarde mucho tiempo, y evitar el miedo asfixiante para no crear seres inseguros en el futuro.

    Medidas

    Arturo Can, miembro de una agencia de seguridad, comparte algunas medidas fáciles de implementar en las escuelas.

    Es necesario que padres de familia y maestros unan esfuerzos.

    En la escuela se debe incluir la seguridad en el proyecto educativo institucional que ratifica la acción formadora integral que requieren los alumnos.

    Cada uno de los centros tiene las herramientas necesarias para promover, instalar y consolidar una cultura para el autocuidado y la prevención en sus estudiantes.

    Una forma podría ser incrementar la supervisión mediante el aumento de personal de seguridad.

    Las autoridades escolares deben controlar el acceso a los edificios mediante la limitación del número de entradas y salidas y estableciendo políticas de visita por medio de carné o calcomanías en los carros que ingresen.

    Cerrar el campus escolar elimina un importante factor de riesgo.

    La seguridad puede también ser mejorada con medidas tales como cambios de procedimientos, planeación y asignación de espacios, por ejemplo, separar las entradas y salidas del acceso a los visitantes.

    En las aulas

    Los profesores tienen la obligación de identificar los estudiantes potencialmente violentos e intervenir antes de que se desencadenen problemas graves.

    Los educadores deben considerar los signos de advertencia en contexto y evitar los estereotipos y las etiquetas; las sospechas deben ser confidenciales.

    Actitudes positivas y un buen comportamiento entre los estudiantes pueden ser impulsados mediante la enseñanza de habilidades sociales, por medio de la terapia para manejar la rabia, la mediación entre los compañeros y los programas de resolución de conflicto.

    Todos los alumnos deben ser tratados respetuosamente para evitar crear resentimiento entre compañeros y grupos.

    'Ni siquiera los esfuerzos más exhaustivos pueden convertir a los colegios en lugares completamente seguros, pero los administradores pueden reducir la posibilidad de actos violentos y disminuir su impacto tomando medidas preventivas y preparando respuestas efectivas', concluye Can.