Los esposos Arabella y Guillermo Hepburn ya partieron de Honduras y se trasladaron a Cuba, donde fueron asignados por una importante compañía internacional para cumplir compromisos gerenciales en la isla.
Para desearles éxitos y un buen viaje, sus seres queridos los agasajaron con una noche en blanco y negro en el Vértigo bar del hotel Real Intercontinental.
Buen ambiente
La noche estuvo muy amena gracias al cariño que le tiene a la pareja su grupo de allegados de la sociedad sampedrana, que no podía faltar a la fiesta de despedida que organizaron sorpresivamente.
Hubo mucha música, degustaciones internacionales e inolvidables recuerdos de sus amigos y familiares.
Los anfitriones la pasaron de lo mejor gracias al cálido ambiente que ahí predominó y que fue la razón por la cual la despedida se extendió hasta casi las seis de la mañana del día siguiente.
Guillermo y Arabella residirán en Cuba durante dos años aproximadamente; viajaron con toda su familia el jueves, dejando melancólicos a sus seres queridos.