El príncipe Harry, el tercero en la línea de sucesión al trono británico, comenzó hoy su formación de comandante de una tropa militar en Bovington Camp, en el sur de Inglaterra.
Durante los cuatro meses y medio que durará la formación, el recién nombrado oficial aprenderá ahora a dirigir un grupo de cuatro vehículos blindados y estará al mando de 11 hombres.
Al parecer, su formación en Bovington Camp no será tan estricta como la que recibió en la academia militar de élite Sandhurst.
Futuro militar
Durante los próximos meses, Harry podrá abandonar el recinto para acudir, por ejemplo, al pub llamado “Harry’s Bar” situado en la cercana localidad de Weymouth.
Después de su formación, el hijo menor del príncipe Carlos, de 21 años, regresará probablemente al batallón “Blues and Royals” de la Guardia Real, en Windsor.
Aunque también podría ser enviado a algún conflicto.
Harry se siente feliz con su nueva asignación y espera que en el futuro, el ejército británico confíe en él y lo envíe a una misión bélica.