19/04/2026
01:02 AM

El legado de lo herreros

Son las tres de la mañana y pese a la lluvia, el pueblo empieza a cobrar vida. Los golpes de las almáganas al chocar con el hierro parecen dar los buenos días a los habitantes.

Son las tres de la mañana y pese a la lluvia, el pueblo empieza a cobrar vida. Los golpes de las almáganas al chocar con el hierro parecen dar los buenos días a los habitantes.

Cada madrugada el episodio se repite en el pueblo de 'las herrerías'. Los herreros madrugan para iniciar su ardua faena y aprovechar el fresco de la mañana.

Las herrerías son la peculiaridad de este pintoresco pueblo situado en el suroeste de Lempira, a unos 53 kilómetros de la carretera panamericana que conduce a Ocotepeque.

Los herreros y sus ayudantes valiéndose de una fragua, tenaza, almáganas, carbón, un esmeril y la fuerza de sus brazos, elaboran los machetes, pandas y curvos que los campesinos de la zona utilizan para limpiar los maizales, las fincas y los potreros.

Como parte de las utensilios de trabajo también hay un horno con el carbón encendido donde los trabajadores meten el hierro y esperan que esté rojo por el calor, para luego golpearlo con la almágana.

Esfuerzo impresionante

Los pobladores de la Tambla también fabrican pujaguantes y barras; su forma de trabajar es impresionante y su fuerza sorprende a propios y extraños.

Cada herrería hace sus machetes y utiliza las mismas herramientas y procedimientos, pero los acabado son diferentes. Estos talleres tienen sus marcas para registrarse en la municipalidad y para que sus clientes la distingan. Los distintivos varían desde una letra, un símbolo o una palabra.

Para don Odilio López, elaborar machetes es la única forma de ganarse la vida.

'Vendemos cada machete a 65 lempiras, pero no podemos hacer más de dos docenas al día porque es un trabajo muy cansado'.

Aunque los hombres muestran brazos muy fuertes, el cansancio es evidente porque la almágana que levantan para golpear el hierro y que éste tome forma, pesa unas 15 libras, según los herreros.

López manifiesta que adquieren por libras el hierro y para calentarlo y luego golpearlo compran el carbón por cargas.

Las ganancias que obtienen no son jugosas, pero por lo menos les ayuda para subsistir y educar a sus familias.

Los comerciantes hondureños y salvadoreños llegan a las herrerías a hacer pedidos por docenas y también reciben clientes que llegan a comprar por unidad.

Aunque el municipio es famoso por la elaboración de herramientas de hierro, los artesanos no reciben el pago adecuado por el valioso trabajo que realizan.

Habilidad sin apoyo

Tambla es un ejemplo de que en los municipios del departamento de Lempira las personas tienen habilidades y buscan ganarse la vida para combatir la pobreza y ganarse la vida.

Pero está claro que se necesita la orientación y la asesoría del gobierno para que las personas aprendan a comercializar correctamente sus productos y puedan invertir.

Los herreros dicen que varias organizaciones han llegado a ofrecerles ayuda, pero les mienten y por eso se han vuelto hasta incrédulos cuando les dicen que los van a organizar.

El rubro necesita una buena inyección y por ser únicos en su ramo esperan que el gobierno les dé un trato especial para trabajar mejor y poder comercializar sus productos en nuestras fronteras y fuera de ellas.

Datos

Significado

Aunque Tambla es una palabra de origen lenca, en mexicano esta palabra significa 'Abundancia de maíz seco' de acuerdo con el decreto de fundación del municipio.

Distancia

Tambla está ubicada a 97 Km de Gracias, cabecera departamental de Lempira, en el occidente del país, al sur del río San Francisco y río Cuyapa.

Ubicación

Tambla colinda al norte con el municipio de Tomalá; al sur, Guarita y Valladolid; al este, San Andrés y Tomalá; al oeste, Guarita.

Feria patronal

El 8 de diciembre de cada año se celebra el día de la Inmaculada Concepción. Y el 4 de octubre, día de San Francisco de Asís.